El desnudo de Amina pone a prueba la nueva Túnez

Ouissal el Hajoui :

Amina será juzgada el próximo 30 de mayo por posesión de un spray de autodefensa y profanación de un cementerio.

Hace dos meses una estudiante, aún de instituto, provocó de nuevo el caos en Túnez. La joven Amina decidió fotografiarse en topless y escribir sobre su pecho “Mi cuerpo me pertenece y no representa el honor de nadie”. La foto, que subió a su perfil de Facebook, dio la vuelta al mundo entero, y provocó de nuevo el debate sobre la libertad de la mujer en el mundo musulmán. Ahora Amina se encuentra detenida por atentar contra el pudor. El desorden ha vuelto a las calles de Túnez, los salafistas están más presentes que nunca. Y son muchos los ciudadanos que lamentan el cambio de gobierno, “con Benalí estábamos mejor” es alguna de las consignas que se escucha.
La joven estudiante de 19 años, que estuvo secuestrada por su propia familia hasta el pasado mes de abril, es miembro del grupo feminista radical FEMEN. Grupo de origen ucraniano, cuyo nombre fue escrito por Amina en la pared del cementerio de la mezquita de Okba, en la ciudad de Kairouen. “Es correcto reivindicar todos los derechos que la cultura y la sociedad arrebatan a las mujeres. Pero debe conocerse el límite. Una pintada en un cementerio es muy provocador, incluso más que un desnudo”, comenta Samia, estudiante marroquí, también activista feminista.
Sabía desde el principio que el desnudo de una mujer no iba a dejar indiferente a nadie, pero asumió las consecuencias. Ahora está expulsada de su instituto, no puede continuar sus estudios en ningún centro tunecino, debe afrontar una pena de dos años y seis meses de cárcel, y lo peor, es que los islamistas más radicales pueden tomar la justicia por su cuenta. Amina está en el punto de mira de los religiosos, quienes habían condenado el acto de Amina a lapidación hasta la muerte.
“FEMEN reivindica la libertad a través del desnudo. La desnudez jamás ha sido sinónimo de libertad. Apoyo a Amina, ojalá no le pase nada, pero hay otras muchas formas de reivindicar”, comenta Samia, quien considera que lo único que ha conseguido Amina es eliminar toda la libertad que tenía. “Ojalá llegue algún día en el que nadie se alarme por un desnudo, pero ahora seguimos estando lejos de esta posibilidad”, añade la joven marroquí.