Los abuelos de Guinea se suben a un escenario

Dunia Benjadra :

Varios guineanos de más de 70 años protagonizan ‘Dale recuerdos’, una muestra de teatro documental que se representa este fin de semana en el Instituto Francés de Malabo.

En los ensayos colectivos, Catalina, de 82 años, recita ilusionada que le encantaba ir al cine, “mi película favorita era ‘Una bala es mi testigo’ [western mexicano de 1960], pero vi muchísimas. Antes de la independencia, el Cine Marfil proyectaba muchas películas nuevas en español. Todos los días yo conseguía que los vecinos se quedaran con mis hijos para ir a ver las películas”.
Y es que el cine era gran parte de la decente escena cultural de Malabo durante la colonia. Además del Cine Marfil de Catalina, estaba el Cine Mar en el barrio de Ela Nguema, el Cine Jardín, el Cine Misión en lo que es ahora el Sofitel President Palace, y el Cine Bahía en la ciudad de Luba, a una hora de la capital.
Al principio solo los colonos podían disfrutar del séptimo arte, y más tarde se abrió a los emancipados -así se denominaba a los nativos pudientes, que iban documentados como tales- y más tarde a los demás nativos. En 1968 llegó la independencia, con ella el empobrecimiento del país y la consecuente desaparición de los cines, que fueron cerrándose uno a uno y convirtiéndose en ruinas o siendo ocupados por iglesias evangélicas, como le pasó al Marfil que cerró alrededor de 1994, panorama extensible a casi todos los países africanos.
Durante los últimos 25 años, la oferta cultural de Malabo consistía en las actividades del Centro Cultural de España y las del Instituto Cultural de Expresión Francesa, con los presupuestos de sus respectivos gobiernos. Sin embargo, la creación de La Casa de la Cultura de Rebola, a 10 kilómetros de la capital, y las potentes instalaciones, presupuesto y programación diaria, del recién inaugurado Centro Cultural Guineano, hacen que ‘Dale Recuerdos’ tenga que competir con otros espectáculos de nivel nada despreciable.
Catalina vivió una escena cultural en los 60 y ahora su memoria forma parte de esta obra de teatro documental que a su vez forma parte de la por fin creciente escena cultural de la ciudad.

La “pequeña memoria”
A Didier Ruiz, director de la Compagnie des Hommes y responsable de la obra, le interesa sobre todo la “pequeña memoria”, la memoria de las cosas cotidianas, que es más nuestra y más pertinente que la memoria oficial, pero que también es más frágil y se marcha con nuestros mayores cuando estos nos dejan.
‘Dale Recuerdos’ pone en valor esa herencia viva, y conecta con el respeto y el hábito universal, aunque casi desaparecido, de sentarse a escuchar las historias del abuelo y de la abuela. Esa información de primera mano, esos recuerdos sobre su primer amor, sus aventuras hasta llegar a su edad, las cosas sobre nuestros padres que ellos mismos no contarían, nos recuerdan de dónde venimos y nos ayudan a saber a dónde vamos.
Esta será las edición 24 de este proyecto internacional que la Compagnie des Hommes ha llevado a países como Francia, Chile, China o Rusia, en los últimos 14 años.
En su primera incursión en África, de la mano del Instituto Francés de Malabo, Ruiz declara que “la edición ecuatoguineana es prometedora por el poder de oratoria demostrado por los ancianos, y la naturalidad con la que hablan de su verdad”, fascinándonos con sus historias sobrenaturales, haciéndonos reír a veces y otras llorar, lo cual hace de este espectáculo una cita ineludible en el creciente calendario cultural de Malabo.