Alta demanda para adoptar al bebé marroquí abandonado en Melilla

Ouissal el Hajoui :

La recién nacida fue rescatada con vida de un contenedor de basura situado junto a la zona de Urgencias del Hospital Comarcal de la Ciudad Autónoma de Melilla, el pasado domingo.

Hace unos meses salía a la luz una trama que traficaba con bebés marroquíes en España. Hace unas semanas se supo que el Gobierno marroquí, quien tiene paralizado el proceso de kafalas (adopciones) desde septiembre de 2012, ha obstaculizado aún más el proceso. Y hace unos días se encontró a un bebé marroquí abandonado en Melilla. Son muchos los que ya se han ofrecido a adoptarlo.
Se trata de temas aislados, pero cuyo fondo ha nervado al Ejecutivo, que quiere a toda costa evitar que niños marroquíes acaben en España perdiendo sus orígenes y, sobre todo, su religión.
La mujer que decidió abandonar a su bebé recién nacido en un contenedor es natural de Marruecos, así lo acaban de confirmar las autoridades melillenses. Se le dio cobertura en el Hospital Comarcal de Melilla, pocas horas después de dar a luz huyó del hospital con su bebé en brazos, para abandonarlo a las puertas del mismo. En estos momentos se sospecha de que la madre haya huido a Marruecos.
“El abandono de bebés se ha convertido en algo habitual. En lo que va de año en Beniensar (localidad limítrofe con Melilla), ya han sido abandonados tres bebés. Y en Nador hay conocimiento de diez abandonos”, declara a Correo Diplomático Said Chramti, presidente de la Asociación Gran Rif de Derechos Humanos.
En Nador, ciudad que comparte frontera con Melilla, nadie sabe quién es esta mujer, pero “Melilla es una escapatoria para muchas madres solteras. Dan a luz a sus bebés, los dejan en España, y regresan a Marruecos para no ser señaladas”, explica Chramti. La mayoría de las veces se trata de un desengaño amoroso, y otras muchas, prostitutas que se quedan embarazadas. “En estas circunstancias nacieron los bebés con los que se traficaba en la década de los 70 y 80”, anota el activista.