H&M tapa a sus modelos en Marruecos

Ouissal el Hajoui :

En los catálogos de la marca de moda sueca en Marruecos, los modelos visten pantis y camisetas negras por debajo de la ropa para respetar las normas del islam.

Vestidos cortos y ajustados, shorts, minifaldas, camisetas sin mangas y con escote, la colección de H&M para verano es de lo más colorida y sensual. La misma colección se vende en Marruecos, sin embargo, en los catálogos que la marca sueca distribuye en el reino, sus modelos, por debajo de los vestidos, llevan pantis negros y camisetas negras. H&M ha decidido respetar las normas del islam, pero ¿Es necesario en Marruecos?

Marruecos es un país musulmán, no hay duda. Pero los medios de comunicación del país consideran que la técnica que ha seguido H&M es más propia de los países del Golfo. Correo Diplomático ha salido a la calle para conocer la opinión de la gente de a pie. Y entre los ciudadanos la opinión es dispar. “Es una falta de respeto hacia la cultura marroquí. En Marruecos no nos imponen ir vestidas de una forma concreta. Lo mismo ves a una mujer velada y con jilaba, que a una mujer con las piernas al aire y escote”, critica Yasmina de 23 años.

En Fal Ould Oumeir, calle comercial de Agdal, en Rabat, se suceden los escaparates de las marcas internacionales. Pimkie lleva varias semanas exponiendo en su escaparate la nueva colección de verano, colores flúor y vestidos cortos. En frente se encuentra Etam, biquinis, triquinis y vestidos de playa, exponen las maniquís en las vitrinas. Una calle más arriba, Oysho muestra su nueva colección en culotes, tangas y picardías. “No es normal ver a tanta mujer desnuda. Somos musulmanes, y aunque la ley no lo prohíbe, tenemos un código social y cultural que las marcas extranjeras deberían respetar”, lamenta Abdeslam, de 56 años.

Abdeslam cree que estas franquicias tienen todo el derecho a vender sus colecciones en Marruecos, pero cree muy correcta la solución de H&M. “Lo normal en Marruecos es que la mujer tape todo su cuerpo, ver a una mujer en bragas es escandaloso”, añade Khalid de 35 años. Y efectivamente, la vestimenta, un diminuto culote blanco, de la cantante británica Jessi J, durante el festival de Mawazine en Rabat, no gustó a muchos.

“Este tipo de discusiones son inútiles en Marruecos. Vamos a la playa en biquini, ¿Acaso no es como llevar bragas? Por algo somos la democracia más avanzada del norte de África, porque tenemos el derecho a elegir”, dice indignada Kawtar, de 40 años, a la vez que señala con el dedo el escaparate de Tekbir, una marca turca de ropa occidental pero recatada, propia de las mujeres veladas. “Esto es Marruecos, un país que permite a las mujeres, que lo deseen, llevar túnicas holgadas y pantalones anchos. Un país que no prohíbe, y tampoco incita a llevar el burka o niqab. Y un país, que ofrece a sus ciudadanas la posibilidad de vestirse de la misma forma que lo hacen las españolas, francesas o americanas”, puntualiza Kawtar.