Exámenes en Facebook al inicio del bachiller marroquí

Ouissal el Hajoui :

Los estudiantes marroquíes, que pasan los exámenes de Bachillerato estos días para acceder a la universidad, confiesan abiertamente que copian con diferentes métodos.

“¿A qué asignatura pertenece este ejercicio?”, preguntaba, a las 8h de la mañana, en Facebook, junto a una foto del examen, uno de los alumnos que hoy pasaba las pruebas de acceso a la universidad. Amplias clases, 20 alumnos por aula, tres profesores en cada una de ellas, imposible entrar a los centros portando un teléfono móvil, un ordenador o un ipad, y, por si fuera poco, este año, agentes de la Policía Nacional han estado presentes en todos los institutos marroquíes. Y aún así, a cinco minutos de empezar las famosas pruebas, los exámenes ya estaban en Facebook. Y a la media hora, ya estaban todas las respuestas circulando por la red.
Marruecos tiene un serio problema con los exámenes de acceso a la universidad. La mayor parte de los alumnos copian en estas pruebas, y los profesores, solos, no pueden controlar a todos. Es por ello que este año, el ministro de Educación, Mohamed Louafa, prometió medidas de seguridad más duras que nunca. “Esta mañana cuando llevé a mi hijo al instituto vi como tres personas, una de ellas de avanzada edad, se encontraban en un coche con un ordenador portátil preparados para empezar a pasar las respuestas a los alumnos que se examinaban. Es lamentable que siga ocurriendo esto”, declara Nadia, la madre de uno de los miles de estudiantes que hoy se examinaba. “Espero que luego no se quejen de que no tienen trabajo, de que tienen títulos y nadie les da trabajo”, añade furiosa Nadia.
“Le he pasado a mi primo todas las respuestas del examen de Economía por Watshap. Gracias a Dios no le han pillado”, cuenta Amin en Hit Radio. El locutor, Momo, el más famoso en Marruecos, le recrimina esta conducta, “¿crees que le has hecho un favor a tu primo?”, le pregunta. “¿Qué hará luego en la Universidad? ¿Qué hará luego en la vida?”, añade Momo. Marruecos está indignado con la conducta de sus jóvenes. “Estos alumnos son nuestro futuro y están normalizando la trampa en sus vidas”, lamenta Nadia. “Louafa pensó que podía con nosotros, que nos iba a asustar. Pero hecha la ley, hecha la trampa”, comenta Ali, que ha copiado esta mañana en las pruebas de bachillerato, y que está convencido de que aprobará.