La condena a Jajili pone a prueba la reforma en libertad de expresión

Ahmed Chabi :

El tribunal de primera instancia de Casablanca condenó el lunes al director del periódico árabe ‘Al An’, Youssef Jajili (ahora en libertad condicional) a dos meses de prisión por difamación.

El 22 de junio de 2012 el periodista marroquí Youssef Jajili decidió publicar en su periódico ‘Al-Aan’ un artículo en el que denunciaba los excesivos gastos del ministro de Industria, Comercio y Nuevas Tecnologías, Abdelkader Amara. Concretamente, sacó a la luz los 10.000 dírhams (dhs) que se gastó el político en una cena privada en su habitación de hotel en Burkina Faso, una cena en la que, además el miembro del partido islamista Justicia y Desarrollo habría consumido alcohol.
Una noticia que, sin duda, impactó a la opinión pública, y dejó perplejo a Amara, quien denunció de inmediato a Jajili. Acusado de difamación, Youssef Jajili, quien ha trabajado con el periodista Rachid Nini encarcelado durante un año por hechos muy parecidos, ha sido condenado por el Tribunal de Primera Instancia de Ain Sebaa, en Casablanca, a dos meses de cárcel. Además de una multa de 50.000 dhs (alrededor de 4.400 euros), y un dh simbólico por daños y prejuicios.
El periodista, en libertad condicional, ya ha anunciado que va a recurrir la sentencia. Y cuenta con el apoyo incondicional de Reporteros Sin Fronteras, “dos años después de la aprobación de la nueva Constitución y un año después de la adopción por parte de las autoridades de una serie de recomendaciones relacionadas con la situación de la libertad de prensa formuladas por el Consejo de los Derechos del Hombre, esta condena representa una grave amenaza a las promesas reformistas”, ha declarado la organización en un comunicado colgado en su página web.
Desde que el pasado 23 de octubre de 2012 fuese convocado por la policía, Jajili, que fue interrogado durante cinco horas, se enfrentaba en ese momento a una pena de dos meses a un año de cárcel y a una multa de 1.200 a 10.0000 dhs (de 110 a 9.000 euros). A partir de entonces el periodista contó con la reivindicación de Reporteros Sin fronteras. “Si el proyecto no comporta pena de prisión o alguna disposición que consagre el carácter exclusivo en caso de delitos de prensa, es imprescindible asegurar las disposiciones generales del código penal o de otra ley, que no serán aplicadas en los casos de sospechas de abuso en el ejercicio de la libertad de expresión. Si el código penal de Marruecos, que prevé penas de prisión, fuese aplicado, no reduciría la despenalización de delitos de prensa”, decía la organización sobre la reforma en materia de libertad de expresión.