Los homosexuales de África cada vez más castigados

Clara García :

África subsahariana castiga severamente a las personas que se declaran abiertamente homosexuales; en muchos se llega a la pena de muerte.

Son muchos los países del África subsahariana que castigan severamente a aquellas personas que se declaran abiertamente homosexuales. Cada vez son mayores los esfuerzos por hacer más duras las penas de cárcel, e incluso en muchos se llega a la pena de muerte. Pero lo peor acontece cuando es la propia sociedad quien se toma la justicia por su cuenta. Amnistía Internacional (AI) condena el incremento de la hostilidad en este continente contra homosexuales, bisexuales, transgénero e intersexuales.
“Se tienen que parar estos ataques, que en ocasiones son mortales. No se puede matar o maltratar a alguien por causa de la persona por la que sienten atracción o con la que se relacionan íntimamente”, ha señalado Widney Brown, directora general de Derecho Internacional y Política de AI en la página web de la organización. Esta organización ha realizado un informe detallado en el que destaca que los principales responsables de las conductas violentas contra los homosexuales son los políticos y religiosos que tienen un papel relevante ante la sociedad y que avivan el rechazo de lo que consideran “antinatural”.
Mientras que en Uganda, Liberia y Nigeria están a la espera de que se incremente la pena que castiga las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, en Sudán del Sur ya está aprobada la ley que prohíbe las relaciones homosexuales. Una leyes que tal y como explica en el informe AI, son leyes que permiten detener y encarcelar a supuestos culpables de homosexualidad sin pruebas que lo demuestren, “sólo por la apariencia de las personas”.
En Camerún se detienen automáticamente a personas que hayan sido denunciadas por un tercero por homosexualidad. Por su parte, en Kenia, denuncia la organización pro derechos humanos que la policía amenaza a la gente con denunciarles por mantener relaciones con una persona del mismo sexo a cambio de un soborno. Y en Uganda, se pretende condenar a pena de muerte a todo aquel que sea homosexual y castigar a quien no denuncia un caso de homosexualidad. No obstante, en Sudáfrica no están penalizadas estas relaciones, y tampoco se pretende cambiar el actual marco legal, uno de los más progresistas, pero, es uno de los países en los que más homosexuales han sido violados o asesinados.
“Ante ese coro de voces en favor del reconocimiento que resuena cada vez con más fuerza, los Estados africanos deben dejar de negar que la homofobia es una cuestión de derechos humanos y reconocer que los derechos de la comunidad LGBTI son parte integrante de la lucha general por los derechos humanos. La responsabilidad de los Estados es proteger, no perseguir”, concluye Brown en el informe.