La ONU alerta sobre el auge de nuevas sustancias psicoactivas


Clara García :

La Organización de las Naciones Unidas insta a una acción común contra la fabricación, el tráfico y el consumo de drogas

La Comisión de Estupefacientes de Naciones Unidas (ONU) ha publicado hoy en Viena el Informe Mundial sobre las Drogas de 2013. El documento se centra en los desafíos que suponen las nuevas sustancias psicotrópicas que están emergiendo y apunta la estabilidad en el empleo de los medicamentos tradicionales.
En la presentación del informe, el director ejecutivo de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), Yury Fedotov, ha señalado la importancia de los tratados de inspección internacional de drogas: “Nos hemos puesto de acuerdo en un camino para un reconocimiento”, ha indicado Fedotov, quien también ha puesto énfasis en la necesidad de apoyar y promover medios de vida sostenibles alternativos. La investigación de las Naciones Unidas se centra en los problemas con las drogas emergentes, especialmente aquellas que son comercializadas como “legales” y las drogas de diseño, que están proliferando a un ritmo sin precedentes y que presentan desafíos imprevistos de salud pública. Fedotov ha instado a una acción concertada para prevenir la fabricación, el tráfico y el abuso de estas sustancias.
Según se indica en el informe, por primera vez, el número de sustancias psicotrópicas advertidas (234) supera el registro de aquellas que están bajo control internacional. Dado que las nuevas sustancias nocivas han ido surgiendo con una regularidad constante en el mundo de las drogas, el sistema de fiscalización internacional de drogas se ve desafiado por la velocidad y la creatividad del fenómeno.

Se trata, según la ONU, de un problema alarmante porque muchas de las drogas son legales y se venden abiertamente, incluso a través de internet. El informe señala también que su uso puede ser más peligroso que las drogas tradicionales pues no se han comprobado sus efectos para la salud. Algunas de ellas son conocidas en las calles como “pica pica”, “miau-miau y “sales de baño” y según la investigación inducen a error a los jóvenes a pensar en una “diversión de bajo riesgo”.
Aunque la policía va a la zaga, los delincuentes se han apresurado en aprovechar este mercado lucrativo y alteran la estructura química de las nuevas drogas superando los esfuerzos para imponer un control internacional.
Para evitarlo, la ONU ha puesto en marcha un sistema de prevención y alerta mundial para vigilar su aparición.

Mientras que el uso de las drogas tradicionales, como la heroína y la cocaína, parece estar disminuyendo en algunas partes del mundo, como en Europa, el abuso de medicamentos recetados y de sustancias psicoactivas es cada vez mayor. Sin embargo, el mercado de la cocaína parece estar expandiéndose en América del Sur y las economías emergentes de Asia.
Por su parte, África se está convirtiendo en un destino de comercialización, así como productor de sustancias ilícitas, aunque los datos son escasos. Fedotov ha pedido apoyo internacional para evitar que el continente se convierta en un foco del tráfico de drogas y el crimen organizado.
En cuanto a la cocaína, las mayores incautaciones de cocaína del mundo siguen produciéndose en Colombia (unas 200 toneladas) y los EE UU (94 toneladas). El consumo de cocaína sigue cayendo en éste último, aunque todavía es el mayor mercado del mundo. También ha habido un aumento significativo de las incautaciones en Asia.