De Córdoba a Bruselas a pie contra los desahucios

Dunia Benjadra :

Un joven en una manifestación protesta por un desahucio en España.

Stop Desahucios, plataforma que está protestando en toda España por el número, cada vez más elevado de gente que se ha quedado en la calle porque los bancos se han apropiado de sus casas, ha puesto el grito en el cielo con la oposición de Bruselas a Ley Antidesahucios en Andalucía.
Cincuenta miembros de Stop Desahucios atravesarán España y Francia en 87 etapas, a lo largo de 2.600 kilómetros hasta llegar a Bruselas. El próximo 25 de septiembre los miembros de la plataforma se encontrarán ante el Parlamento Europeo donde, según Stop Desahucios, tienen el objetivo de “denunciar el ataque brutal a la juventud, a las familias españolas por parte de la banca y de la Troika, contra los desahucios, contra el paro, la pobreza y la marginación a la que están llevando a la mayoría de las familias españolas”.
La presión contra los desahucios ha sido tal que la Junta de Andalucía ha llegado a elaborar un proyecto de Ley contra los mismos. Una ley que si se aprobara perjudicaría a los bancos. “No se puede descartar que la legislación tenga efectos negativos significativos sobre los mercados financieros y las instituciones en España”, advierte al Ministerio de Economía, a través de una carta, Oili Rehn, comisario de Asuntos Económicos y Monetarios. Una opinión que comparte el Gobierno de España, motivo por el que ha recurrido ante el Tribunal Constitucional para parar esta Ley.
Según Soraya Sáez de Santamaría, vicepresidenta y portavoz del Gobierno, son tres los motivos por lo que la Ley de Desahucios no puede llevarse a cabo: “Afecta al contenido esencial del derecho a la propiedad de la vivienda, que es una norma reservada a las Cortes Generales, establece una responsabilidad sancionadora al margen del principio de culpabilidad que viene exigido por la Constitución y establece una regulación contraria al principio de igualdad”.
Para Bruselas esta ley, si se estableciera en el resto de comunidades, las consecuencias serían nefastas sobre el conjunto de la economía. Retraso en la recuperación del sector de la vivienda, retraso de la estabilización de la banca, y en consecuencia menos ayudas y préstamos a empresas y particulares, son algunas de las razones que expone la Comisión Europea para no apoyar esta ley. Unos argumentos que no convencen a Stop Desahucios, quien considera que tanto España como Europa velan por el interés de la banca por encima de las personas. Y para mostrar la crudeza del asunto, la marcha ha comenzado junto a la vivienda que el banco arrebató a Francisco J. Lema. Un desahucio, que lamentablemente, acabó en el suicidio del joven cordobés.