La Kafala, en un segundo plano durante la visita de Juan Carlos I a Marruecos

Ouissal el Hajoui :

El Rey mostró su apoyo a las familias con kafala que esperan su regreso a España, pero aseguró no poder interferir en la justicia marroquí.

Se decía que iba a ser un tema importante a tratar durante la visita del rey de España, Juan Carlos I, a Marruecos. Con Juan Carlos viajó una amplia delegación, entre la que se encontraba el ministro español de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón. Pero a diferencia del resto de ministros, Gallardón no pudo encontrarse con su homólogo marroquí, Moustafa Ramid. Ramid se encontraba peregrinando en la Meca, como otros miles de marroquíes y millones de musulmanes. Y las familias españolas continúan, una vez más, en incertidumbre.
En esta ocasión la incógnita que tienen las 61 familias españolas, que se encuentran en Marruecos kafalando (tutela dativa) a un niño marroquí, es la fecha de retorno a España con su hijo. “Necesitamos volver a casa”, ponía en la pancarta que llevaban algunas de estas familias a las puertas de la embajada de España durante la visita de Juan Carlos al centro de la diplomacia española en el Reino alauita. Un gesto que no ha gustado nada en la parte española y mucho menos en la marroquí. “Es una época distinta, es ramadán, la sensibilidad religiosa está a flor de piel, y lo menos que necesitábamos es que se montase ese espectáculo”, declara Alejandro, quien no entiende el motivo por el que esas familias han decidido manifestarse. “Estábamos en el buen camino, y ahora hemos retrocedido atrás”, añade el padre de familia, también a la espera de que se le otorgue la autorización para viajar España él, su mujer, su hija, y su hijo recién kafalado.
Hace unas semanas, Ramid se reunió con Gallardón en Madrid, acordaron desbloquear las kafalas paralizadas desde septiembre de 2012 a cambio de una serie de condiciones que debían cumplir las familias en proceso de kafala. Nada más volver a Rabat Ramid, ya estaban los jueces entregando a cada familia su hijo. Algunas familias, como las de Agadir o Tánger continúan esperando. Otras, se les ha denegado, y las que han podido cambiar la convivencia en el orfanato con el que consideran su hijo, al calor de su hogar, están esperando con ansia la autorización para volver a España.
Una autorización que se creía que iba a otorgarse durante este simbólico e histórico encuentro entre las dos casas reales. “No puedo interferir en la justicia marroquí”, dijo Juan Carlos a las familias españolas que han kafalado o esperan kafalar a un niño marroquí. Cuenta Alejandro, uno de los invitados a la embajada para encontrarse con el monarca español, que “Juan Carlos estuve muy amable con todos nosotros, nos ha manifestado su apoyo, pero también ha sido muy realista con aquellos que le pedían soluciones instantáneas”. La mayor parte de las familias, en desacuerdo con la manifestación que emprendieron algunos padres que ya tienen a sus hijos en casa, creen que la autorización de salida del país se prolongará, como mínimo, hasta finales de verano.