Reporteros Sin Fronteras pide más garantías informativas a los EE UU

Clara García :

La organización internacional reconoce avances en la justicia americana pero reclama más cambios legislativos

Reporteros Sin Fronteras (RSF), organización internacional cuyo objetivo es la libertad de prensa, ha reconocido como positivas las nuevas directrices del Departamento de Justicia estadounidense (DOJ) en relación a los casos en los que existe una controversia entre seguridad nacional y medios de comunicación. Sin embargo, la asociación periodística considera que los EE UU tienen que aplicar aún más cambios en su legislación para avalar la libertad de prensa, según publican en su web.

“Las nuevas directrices del DOJ constituyen un paso en la dirección correcta, puesto que restringen el uso de citaciones y órdenes de registro dirigidas a periodistas, pero la guerra contra los informantes y la falta de protección a las fuentes periodísticas son asuntos todavía pendientes a escala federal”, señala la agencia periodística de origen francés.

RSF se refiere a la revisión, por parte del Gobierno de Obama, de la ‘Free Flow of Information Act’, una propuesta de ley escudo para periodistas ya debatida en el Senado en 2009. Sin embargo, ésta no se pretende aplicar en su totalidad, sino que contempla excepciones en las que los periodistas deben revelar fuentes e información confidencial, por ejemplo en cualquier reportaje basado en filtraciones que afecten la seguridad nacional.

Además, las nuevas pautas de la Casa Blanca no incluyen el reconocimiento de WikiLeaks y otros sitios web como medios de comunicación, por lo que no están amparados como tal. Del mismo modo, los blogueros y otros escritores independientes no encajan en los criterios gubernamentales que definen quién tiene derecho a la protección como periodista. “Finalmente, todo esto constituye un paso adelante y dos hacia atrás para la libertad de información en Estados Unidos”, señala RSF.

La polémica por la filtración de información clasificada y la persecución judicial a periodistas es un tema candente en los Estados Unidos (EE UU) en los últimos años. “Las filtraciones son el corazón del periodismo de investigación”, recuerda Reporteros Sin Fronteras. “Pero casi toda la información relacionada con la seguridad nacional se considera ‘secreta’”.

Para RSF, los ataques a la libertad de información en los EE UU durante los últimos meses son preocupantes. Así la Administración de Obama llamó a James Rosen, de Fox News, “cómplice o colaborador”, en el caso del juicio a un funcionario del Departamento de Estado, Stephen Jin-Woo Kim, por filtración de información. Jeffrey Sterling, ex agente de la CIA, es el séptimo funcionario juzgado con base en la Espionage Act desde que Obama asumió su cargo, junto con el ex colaborador de la Agencia de Seguridad Nacional, Edward Snowden, y Bradley Manning, el militar que actualmente está siendo juzgado por filtrar documentos a WikiLeaks.

El último caso han sido las órdenes de registro de The Associated Press y la de otro reportero de Fox News. Por eso RSF advierte de que todos los derechos de los reporteros que contempla la Justicia estadounidense desaparecen cuando se trata de informes de seguridad nacional. Esto busca, según RSF, que la información “se limite a las versiones aprobadas oficialmente”, que pide una ley escudo, a escala federal, que proporcione una protección integral.


”Una ley escudo protegería a los periodistas para que no los obliguen a revelar información confidencial o la identidad de una fuente. Si no cuentan con protección, probablemente las fuentes no se atreverán a colaborar y la verdad que rodea ciertos acontecimientos controvertidos no saldrá a la luz”, añade RSF. También destaca la labor indispensable de las fuentes confidenciales para establecer una vigilancia ciudadana de ciertas acciones del Gobierno, como los abusos sufridos por los presos en Abu Ghraib y el escándalo del Watergate.