La policía marroquí invade casas de inmigrantes subsaharianos para deportarles

Ouissal el Hajoui :

Semana y media de redadas en el norte de Marruecos, seis subsaharianos muertos y decenas de heridos.

Desde hace más de una semana, en el norte de Marruecos, concretamente, en Tánger, Tetuán y Nador, la policía ha emprendido brutales redadas contra inmigrantes subsaharianos, dejando un balance de seis muertos y numerosos heridos, aún no contabilizados. No sólo han sido detenidos en el monte Gurugú, también han entrado por la fuerza en sus casas. En estas redadas han sido detenidos y deportados inmigrantes con el documento de refugiado o exiliado político del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
Uno de los inmigrantes muertos es un congoleño con pasaporte en vigor. “Fue asesinado a puertas de su casa en Tánger. Justo cuando abría la puerta, la policía quiso detenerle para subirle a uno de los autobuses que llevaba a los inmigrantes hasta la frontera. La violencia contra él fue tal que cayó al suelo, se abrió la cabeza y quedó en coma. Al día siguiente murió”, explica Helena Maleno de la asociación Caminando Fronteras. Los otros cuatro muertos fueron abatidos a tiros en Nador, ante la mirada de los activistas que ahí se encontraban para evitar la masacre.
Disponer del estatuto de refugiado en un país determinado significa poder circular en el mismo sin problema. “Sin embargo, en este caso, la policía está deteniendo a todos los subsaharianos que se encuentran en el norte de Marruecos, incluso con estatuto de refugiado”, critica Maleno. Según Caminando Fronteras, esta es una de las políticas que ha adoptado la policía española y marroquí, además de sus respectivos Gobiernos, “para purgar el norte de Marruecos de inmigrantes y evitar que entren a Ceuta, Melilla o crucen el Estrecho”, subraya esta activista. Asimismo, quiere llamar la atención sobre el hecho de que estas redadas puedan estar relacionadas con la visita de Juan Carlos I, rey de España a Marruecos.
El procedimiento habitual, cuando se detiene a inmigrantes, sólo irregulares, en Marruecos, es llevarles a comisaría, donde se hace un registro, para luego ser deportados a la frontera con Uxda. “Pero, sorprendentemente, en este caso, los inmigrantes, muchos de ellos en situación legal, no han pasado por una comisaría. Han sido llevados en autobuses hasta la frontera con Uxda, donde han sido tirados”, añade Maleno. Caminando Fronteras tiene constancia de que una de las personas trasladadas hasta Uxda es una joven con estatuto de asilo. “En la frontera fue maltratada y violada. ¿Dónde están las leyes nacionales, y las internacionales?”, se pregunta Helena.

Inmigrantes encerrados en orfanatos abandonados
Durante estos días, con motivo de las redadas, han sido habilitados antiguos orfanatos abandonados para encerrar a todos los inmigrantes atrapados. “No sabemos qué tipo de centros son, para qué sirven, y los inmigrantes, muchos de ellos refugiados o con pasaporte en regla, no saben por qué están ahí, ni cuándo van a salir”, explica Maleno. ACNUR no sabía de la existencia de estos centros hasta que Caminando Fronteras avisó de ello. Según ACNUR Rabat, “un Estado tiene derecho a expulsar a todo aquel que resida en su territorio de forma ilegal. Pero en esa expulsión también deben respetarse los derechos fundamentales que tiene cualquier ser humano”.
ONGs internacionales, ACNUR y asociaciones pro derechos humanos marroquíes, como la OMDH y la AMDH, están trabajando por evitar más violencia en las redadas. Y ante la incertidumbre de la apertura de estos centros de reclutamiento de inmigrantes de los que nadie sabe nada, ACNUR ha mantenido hoy una reunión con el órgano gubernamental que coordina lo relacionado con los Derechos Humanos en Marruecos para saber el por qué de la existencia de dichos centros. Mientras tanto, tal y como hoy mismo contaba Helena Maleno, parece haberse calmado la situación.