Madrid propone agravar las sanciones a las gasolineras flotantes en Gibraltar

Clara García :

Estudian instaurar una tasa en la verja y aseguran que defenderán la legalidad frente a la corrupción
Estudian instaurar una tasa en la verja y aseguran que defenderán la legalidad frente a la corrupción

A España “no le temblará el pulso” en sus decisiones a cerca de Gibraltar. Lo dijo ayer el ministro de Agricultura y Pesca, Miguel Arias Cañete, tras encontrarse con representantes del sector pesquero en la gaditana Barbate, con quienes trató el reciente protocolo de aplicación del acuerdo de pesca entre Rabat y la Unión Europea (UE).
A este respecto, el Ejecutivo español ha señalado que se plantea agravar las sanciones a las gasolineras flotantes que se encuentren en la Zona de Especial Protección (ZEC) en aguas de la Bahía de Algeciras, en Cádiz, practicando ‘bunkering’. Según Cañete, no está permitido suministrar combustible en la ZEC a otras embarcaciones.
Esta decisión llega después de que Gibraltar volcara en la bahía 70 bloques de hormigón que perjudican a las redes de sus pesqueros. Algo “aberrante”; un “delito ambiental” según el titular español de Pesca.
España va a ayudar a una veintena de embarcaciones de la región y barajan aportar 500 euros mensuales a armadores y 189 a pescadores.
Arias Cañete quiso recordar también este martes que el derecho internacional no establece que Gibraltar disponga de aguas propias, por lo que la legalidad estaría con España. El Ejecutivo, además, “seguirá defendiendo la legalidad” y continuará con los controles fronterizos para atajar el contrabando de tabaco. Y estudian ahora instaurar una tasa de 50 euros en la frontera.
También se ha pronunciado sobre el conflicto el Gobierno de Gibraltar, que ha señalado que “no tolerará intentos de interferir en la legalidad de las operaciones de ‘bunkering’ dentro de las aguas británicas de Gibraltar”. Y se refugian en la Convención de las Naciones Unidas (ONU) sobre el Derecho del Mar, donde dicen que se limitan estas aguas jurisdiccionales.
Sobre todo este asunto dijo hace unos días el presidente del Ejecutivo español, el popular Mariano Rajoy, que “podemos y debemos hacer controles en la verja; y tenemos que vigilar que todos cumplan sus obligaciones fiscales, pero nuestra prioridad es que las cosas se hablen, se discutan y se acuerden”.
Y recordó otros encontronazos con las autoridades de Gibraltar, como su ruptura “unilateral” del acuerdo de pesca de 1999.
Para cerrar este conflicto el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, se reunió con su homólogo británico la pasada semana, y se reafirmó en la plena disposición de España a dialogar sobre todas las cuestiones que afectan a ambos países.