Miguel/Asociación de Presos Españoles en Marruecos

Ouissal el Hajoui :

Los presos, no sólo los españoles, también los marroquíes, viven aglutinados en diminutas celdas.
Los presos, no sólo los españoles, también los marroquíes, viven aglutinados en diminutas celdas.

“Las celdas marroquíes son una lata de sardinas”

Los presos españoles en Marruecos están de actualidad. Desde que el pasado 30 de julio se indultara a 48 de ellos, entre los que se encontraba el pederasta Daniel Galván, todos los españoles condenados en Marruecos han aprovechado la ocasión para sacar a la luz las duras condiciones en las que viven, exigir a España su traslado y pedir explicaciones por no haber sido también indultados. Miguel, de la Plataforma de Presos Españoles en Marruecos cuenta a Correo Diplomáticos los problemas de higiene, espacio y alimentos que padecen los presos.

No es la primera vez que se denuncia el mal estado de las cárceles marroquíes, ¿Qué cuentan los presos con los que habla?

Los presos, no sólo los españoles, también los marroquíes, viven aglutinados en diminutas celdas. En un espacio de 10 m2 duermen, comen, se duchan y hacen sus necesidades 20 presos. Por mucho que imaginemos cómo malviven estas personas, no podemos llegar a hacernos una idea clara de la realidad. Las celdas son latas de sardinas en las que no es que no haya suficientes camas, tampoco hay suficiente espacio en el suelo. Me cuentan los presos que duermen con los pies del compañero en la cara. Sólo disponen de un agujero en el suelo que sirve de retrete. Ahí mismo comen.

¿Qué tipo de actividades tienen los presos en las cárceles?

Ninguna. Durante 20 horas al día están encerrados, prácticamente de cuclillas en las celdas. Sólo salen al patio dos veces al día, una hora por la mañana y una por la tarde. Disponen de cabinas para poder hacer una llamada al día, y tienen que hacer que concuerde con el tiempo que tienen para estar al aire libre.

¿Son todas las cárceles marroquíes iguales?

No hay buenas condiciones en ninguna. Todas ofrecen lo mismo, no hay talleres, no hay bibliotecas, los presos están 20 horas recluidos en sus celdas y dos horas caminando en el patio. La mayor parte de los españoles se encuentran detenidos en las cárceles del norte, en Tánger, Tetuán o Nador. Según lo que nos cuentan, la única diferencia está en el número de personas que puede llegar a haber en una misma celda. La de Tánger, por ejemplo, es la más poblada. Ello repercute también en las raciones de comida, los alimentos que proporciona la cárcel son muy escasos. Y la mayoría de los presos dicen que es incomestible, incluso se han llegado a encontrar gusanos en las lentejas.

La semana pasada, los presos que habían emprendido una huelga de hambre en protesta por no haber sido indultados, la habían interrumpido por las promesas que habían recibido del consulado de España. ¿En qué situación se encuentran?

Han retomado la huelga de hambre ya que siguen sin recibir ninguna información por parte del consulado. En un principio habían protestado porque no entendían cómo el pederasta Daniel Galván había recibido el indulto y ellos, todos encarcelados por tráfico de drogas, seguían ahí padeciendo esas duras condiciones. Ahora piden que se les acelere el traslado de expediente, el consulado ha prometido darles noticias cuanto antes, pero continúan sin saber nada. Hay que tener en cuenta que las condiciones en la que están los presos no es sólo responsabilidad de Marruecos. El Gobierno marroquí tiene que saber qué está sucediendo en sus cárceles y la labor de países como España y de asociaciones como Amnistía Internacional es primordial. Hay que presionar más porque los derechos fundamentales se respeten en estas cárceles.