Un millón de niños sirios refugiados

Clara García :

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La mayoría ha llegado a Líbano, Jordania, Turquía, Iraq y Egipto; aunque cada vez son más las personas y familias sirias que huyen al norte de África y a Europa.

Un millón de niños sirios se han visto obligados a huir de sus hogares y convertirse en refugiados, después de tres años de guerra en Siria. “Todos deberíamos compartir la vergüenza porque aunque trabajamos para aliviar el sufrimiento de las personas afectadas por esta crisis, la comunidad internacional no ha cumplido con su responsabilidad hacia estos niños. Deberíamos pararnos un momento y preguntarnos honestamente si podemos continuar fallándoles a los niños y niñas de Siria”, denuncia Anthony Lake, Director Ejecutivo de UNICEF, en una nota de prensa.
“Lo que está en juego no es ni más ni menos que la supervivencia y el bienestar de una generación de seres humanos inocentes”, indicó António Guterres, Alto Comisionado de ACNUR. “Los niños, niñas y jóvenes de Siria están perdiendo sus hogares, sus familiares y su futuro. Incluso después de haber cruzado una frontera en busca de seguridad, estos menores están traumatizados, deprimidos y necesitan urgentemente una razón para mantener la esperanza”, añadió.
Los niños y niñas constituyen ya la mitad de los refugiados del conflicto de Siria, según datos de las dos agencias de Naciones Unidas. La mayoría ha llegado al Líbano, Jordania, Turquía, Iraq y Egipto. Asimismo, cada vez son más las personas y familias sirias que huyen al norte de África y a Europa. Los datos más recientes muestran que unos 740.000 niños y niñas sirios refugiados son menores de 11 años.
En Siria, según la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el conflicto ya ha dejado un saldo de unos 7.000 niños y niñas muertos. ACNUR y UNICEF estiman que más de dos millones de menores sirios se encuentran desplazados en el interior de Siria.
Los trastornos físicos, el miedo, el estrés y los traumas vividos que padecen muchos menores constituyen sólo una parte de la crisis humanitaria. Tanto ACNUR como UNICEF destacan también las amenazas que se ciernen sobre los refugiados, tales como el trabajo infantil, el matrimonio precoz, la explotación sexual y la trata de personas. Más de 3.500 niños en Jordania, Líbano e Iraq han cruzado las fronteras desde Siria solos o separados de sus familias.
Unos 167.000 menores refugiados han recibido asistencia psicosocial, más de 118.000 niños han podido seguir recibiendo educación escolar o no estructurada, y 222.000 personas han recibido suministro de agua. La Agencia de la ONU para los Refugiados también posibilita que los bebés nacidos en el exilio obtengan partidas de nacimiento, evitando que los recién nacidos se conviertan en apátridas.
Sin embargo, ACNUR y UNICEF afirman que aún queda mucho por hacer. El Plan de Respuesta Regional para los Refugiados sirios, que solicita 3.000 millones de dólares para dar respuesta hasta diciembre de este año a las graves necesidades de los refugiados, sólo ha recibido el 38 por ciento de los fondos requeridos.