Mohamed VI exige la regularización de inmigrantes clandestinos

Ouissal el Hajoui :

Marruecos, tradicionalmente un país de emigrantes, se ha convertido en receptor de inmigración africana y europea.
Marruecos, tradicionalmente un país de emigrantes, se ha convertido en receptor de inmigración africana y europea.

El rey de Marruecos, Mohamed VI, en una reunión con el Gobierno ayer en Casablanca, exigió la regularización inmediata de todos los inmigrantes europeos y subsaharianos que acoge el Reino y que se encuentran en situación irregular. El Gabinete Real reitera a las autoridades competentes no usar la violencia, a la vez que recuerda que Marruecos no puede absorber toda la inmigración que ha ido llegando a lo largo de los últimos años.
Marruecos está teniendo serios problemas con la inmigración, sobre todo, la irregular. Son cada vez más numerosos los inmigrantes subsaharianos que huyen de sus países, pobres o en guerra, para encontrar una vida mejor en la puerta de África. Pero no solo subsaharianos, también son muchos los europeos, cuyos países no acaban de levantar cabeza por motivo de la crisis que está azotando Europa, que deciden fijar su residencia en el Reino vecino en busca de una oportunidad laboral.
El Gobierno ha intentado frenar la inmigración clandestina, la subsahariana, y según un informe del Consejo Nacional de Derechos Humanos (CNDH) lo ha hecho mal, ha recurrido a la violencia y la violación de derechos fundamentales. El informe, que ha sido aprobado por el mismo rey de Marruecos, ha puesto de nuevo en jaque a un ejecutivo, aún en crisis. Sin embargo, el Gabinete Real recuerda que, dejando de lado hechos aislados, Marruecos no usa la violencia contra los inmigrantes. “SM el Rey había dado, repetidas veces, sus altas instrucciones formales a las autoridades competentes con el fin de respetar los derechos de los emigrantes, regirse estrictamente a la ley en su tratamiento, sin discriminación, y prestar asistencia a los que desean regresar a sus países¨, reza el comunicado del Gabinete Real difundido tras la reunión de ayer.
Marruecos pretende ser un ejemplo regional e internacional en la gestión del fenómeno de la inmigración. Manos a la obra por regularizar la situación de todos los inmigrantes, ofrecerles una oportunidad de trabajo y una residencia en el Reino, Marruecos pretende hospedar a todo aquel que pueda pero, tal y como indica el comunicado del Gabinete Real, ¨no todos estos inmigrantes pueden quedarse en el país¨. Por su parte la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ya ha reconocido el gran paso que ha dado el CNDH con su último informe y las posteriores reacciones. ¨La ONU en Marruecos aplaude el interés mostrado por el Consejo Nacional de Derechos Humanos de los extranjeros en el Reino y se felicita porque sus recomendaciones hayan tenido apoyo del Rey Mohamed VI¨, indica un comunicado difundido ayer por la ONU.

Una nueva política migratoria
Marruecos, que tradicionalmente ha sido un país de emigrantes, se ha encontrado de repente con que se ha convertido en foco de inmigración africana y europea. Por este motivo, una política de inmigración coordinada por todos los actores gubernamentales se hace imprescindible. ¨El rey ha dado instrucciones al Gobierno para proceder, sin retraso, a la elaboración y al establecimiento de una estrategia y de un plan de acción adaptados, en coordinación con el CNDH y los diferentes actores concernidos, en la perspectiva de formular una política global en materia de inmigración”, añade la nota de prensa.
Todos los asistentes a la reunión de ayer, Fouad Ali El Himma, consejero del monarca, los ministros del Interior, de Justicia y Libertades, de Asuntos Exteriores y Cooperación, el ministro delegado ante el ministro del Interior, Fadel Benyaich, encargado de misión en el Gabinete Real, y el secretario general del departamento de Empleo se pondrán inmediatamente a elaborar una nueva política de inmigración, ¨en la que se tiene que tener en cuenta la Constitución, los acuerdos que tiene Marruecos en materia de derechos y libertades, así como, los acuerdos que el Reino tiene con África¨, explicó, tras la reunión, Salaheddine El Otmani, ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación.

El ministerio del Interior tiene un papel fundamental en el cumplimiento de todos los derechos de los inmigrantes y no recurrir a la violencia durante las redadas contra inmigrantes irregulares. Según Mohand Laenser, ministro del Interior, la reacción de Marruecos tras la publicación del informe del CNDH no hace más que mostrar la seriedad con la que aborda este tema. ¨Los departamentos concernidos se pondrán a trabajar de inmediato no solo por erradicar esta problemática, también para encontrar una política de actuación que la palie de cara al futuro¨, dijo Laenser tras el encuentro con el soberano.