La UE planea regular el “sistema bancario en la sombra”

Dunia Benjadra :

En la Unión Europea se considera que el sistema financiero es el responsable en parte de la restricción de los créditos
En la Unión Europea se considera que el sistema financiero es el responsable en parte de la restricción de los créditos

La Unión Europea (UE) se ha propuesto seguir metiendo mano en el sistema financiero, pero esta vez pretende abarcar más allá de lo que se denominan bancos convencionales. La nueva reforma que prepara la UE propone que determinados tipos de fondos del mercado monetario, la denominado banca en la sombra, posean una reserva de liquidez equivalente al 3 por ciento de sus activos. Esta iniciativa pretende reducir riesgos como las retiradas de fondos que se produjeron durante la crisis financiera.
Así mismo, la UE quiere establecer niveles diarios y semanales de liquidez para los fondos del mercado monetario y medidas para evitar grandes reembolsos que reduzcan la dependencia excesiva de las calificaciones de solvencia de terceros.
Es la primera vez desde la recesión económica de 2008 que se plantean requisitos a la banca en la sombra (fondos de alto riesgo, capital de inversión y titulización, entre otros). Hasta ahora este sector se había supervisado de forma superficial y está al margen de la tutela del banco central.
Sin embargo, el papel de esta parcela del sistema bancario es crucial, pues aporta liquidez financiera al sector bancario, y es quien ha provocado mayor inestabilidad durante los últimos años en el sistema financiero global. Fue, por ejemplo, el principal causante de la quiebra de Lehman Brothers en 2008 y la congelación de los mercados mundiales del crédito.
En total se calcula que los activos de este subsistema bancario se han multiplicado hasta superar los 50 billones de euros en la última década, lo que representa ya un tercio del sistema financiero mundial. Solo, en Europa, se estima que maneja más de 23 billones de euros.
Su descontrol supone un riesgo sistemático para los estados, gobiernos y contribuyentes, ya que cualquier anomalía o alteración en su funcionamiento puede contagiar y afectar al sector financiero regulado.