La muerte del teniente coronel

Eugenio García Gascón :

En el enésimo atentado contra las fuerzas de seguridad egipcias falleció el teniente coronel Muhammad Mabruk Abu Jattab, responsable de varias investigaciones a Muhammad Morsi.
En el enésimo atentado contra las fuerzas de seguridad egipcias falleció el teniente coronel Muhammad Mabruk Abu Jattab, responsable de varias investigaciones a Muhammad Morsi.

En la tarde del domingo 17 de noviembre se perpetró en El Cairo el enésimo atentado contra las fuerzas de seguridad. Esta vez la víctima fue el teniente coronel Muhammad Mabruk Abu Jattab, que no era un oficial del montón sino el responsable de varias investigaciones relativas al depuesto presidente Muhammad Morsi, así como de varios expedientes de los Hermanos Musulmanes.

Mabruk fue asesinado mediante una decena de disparos en el barrio de Ciudad Naser, muy cerca de donde tienen su sede los servicios de seguridad. Desde el golpe de Estado del 3 de julio han muerto en Egipto más de un millar de civiles, la inmensa mayoría islamistas, a manos de las fuerzas de seguridad, y en el mismo periodo han sido abatidos un centenar de policías y soldados por distintos grupos islamistas.

El atentado contra Mabruk, que en ese momento se dirigía a su despacho, indica que los máximos responsables de los servicios de seguridad egipcios son vulnerables a los ataques a pesar de las rigurosas medidas que se adoptaron en septiembre, tras el fallido atentado contra el ministro del Interior, Muhammad Ibrahim. El mensaje que envían con estas acciones los grupos radicales es claro: podemos llegar a cualquier parte, incluidos los santuarios donde se protegen las máximas autoridades.

Según fuentes del ministerio del Interior, Mabruk no solamente llevaba los expedientes de Morsi y los Hermanos Musulmanes, sino que tenía bajo su responsabilidad la investigación de “todos los grupos extremistas religiosos”, es decir islamistas. Como sea que ninguna organización ha reivindicado todavía el atentado, las especulaciones al respecto pueden ser muy amplias.

Algunos medios han señalado que Mabruk era también el contacto principal entre el ministerio del Interior y la CIA, y que muy pocas personas conocían la naturaleza exacta de su misión, lo que indica que sus asesinos poseían un conocimiento profundo de quién era en realidad el teniente coronel.

Algunos funcionarios del régimen acusaron inmediatamente a los Hermanos Musulmanes del asesinato, aunque sin aportar ninguna prueba convincente. Estos funcionarios incluso han dicho que los Hermanos Musulmanes habían amenazado abiertamente a Mabruk durante el breve mandato del expresidente Morsi.

En cualquier caso, lo que está claro es que la desaparición de Mabruk no va a detener la lucha sin cuartel que el régimen ha declarado sobre los Hermanos Musulmanes y demás organizaciones islamistas radicales. Al contrario, lo más probable es que esa lucha se redoble y se endurezca todavía más a partir de ahora.

El hecho de que ya se hayan contabilizado un centenar de muertos entre los miembros de seguridad egipcios desde el golpe de julio sugiere que tampoco los islamistas están dispuestos a ceder, así que lo más posible es que los atentados continúen o crezcan en un futuro próximo, una posibilidad que no solamente no se puede descartar sino que parece la más probable.