Mauritania celebra elecciones con los islamistas asomándose por primera vez al poder

Clara García :

Mauritania celebró este fin de semana elecciones legislativas y municipales tras siete años sin celebrar comicios y cuatro años después del golpe de Estado del ex general Mohamed Uld Abdelziz.
Mauritania celebró este fin de semana elecciones legislativas y municipales tras siete años sin celebrar comicios y cuatro años después del golpe de Estado del ex general Mohamed Uld Abdelziz.

Mauritania celebró este fin de semana elecciones legislativas y municipales tras siete años sin celebrar comicios y cuatro años después del golpe de Estado del ex general Mohamed Uld Abdelziz. Estaban llamados a votar 1,2 millones de electores para renovar los 147 electores del Parlamento.

Los mauritanos han tenido que escoger entre nada menos que 74 partidos. Y eso que 10 agrupaciones autodenominadas Coordinación de la Oposición Democrática (COD) han desistido presentarse a los comicios por “falta de garantías de transparencia”.

Los sondeos señalan que los grandes favoritos son los partidos Unión por la República (UPR), que forma parte del aparato gubernamental actual, y Tesawul, una formación que participa en sus primeros comicios y que enarbola el islam político y se presenta como “una forma de lucha contra la actual dictadura del presidente”, según los datos y las declaraciones recogidas por AFP.

Junto a ellos también tienen posibilidades de éxito dos partidos de la oposición pero que han entrado en juego en el actual sistema institucional, la Alianza Popular Progresista y Al Wiam, dirigido por compañeros del expresidente Maauiya Uld Taya (1984-2005).

Los partidos del poder han criticado a Tesawul ya que, según ellos, intenta “apropiarse de la religión islámica que nos pertenece a todos”. La UPR ha señalado que las referencias de esta agrupación son los Hermanos Musulmanes egipcios, que “han hecho mucho daño en el mundo árabe y musulmán”.

Por su parte, el presidente de Tewasul, Jemil Uld Mansur, ha denunciado a lo largo de la campaña “el uso del partido en el poder de los medios del Estado”, y ha defendido así mismo la “autenticidad” de su formación, cuyo mensaje “se remonta a su creación, al contrario de quienes quieren atribuírselo durante una campaña”.