Los españoles, entre los europeos más expulsados de Bélgica

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Clara García:

El Gobierno belga ha retirado el permiso de estancia también a ciudadanos del este de Europa, italianos e, incluso, a franceses.
El Gobierno belga ha retirado el permiso de estancia también a ciudadanos del este de Europa, italianos e, incluso, a franceses.

Los españoles, por detrás de los rumanos y búlgaros, son los ciudadanos europeos más expulsados de Bélgica. Y es que con motivo de la crisis, han sido muchos los que han decidido instalarse en el país europeo para encontrar un trabajo. Sin embargo, la dificultad que muchos han encontrado para ganarse la vida, ha hecho que incrementen su dependencia del sistema social. Un sistema social que se ha visto saturado en los tres últimos años del 2013.

A lo largo del año pasado, el Gobierno belga ha retirado el permiso de estancia a 2.712 personas, de estas 816 eran de nacionalidad rumana, 393 de nacionalidad búlgara y 323 eran españolas. No deja de ser polémico que ciudadanos europeos sean expulsados de otros Estados miembros, sin embargo, así está previsto en la directiva europea, quien solo contempla el derecho de los europeos a residir en otro Estado miembro durante tres meses sin ser sometidos a ninguna formalidad. En cuanto las estancias sean más largas, la condición debe ser que estos ciudadanos no supongan carga alguna al país de acogida. Y según el ministerio de Asilo e Inmigración belga, los ciudadanos que han sido invitados a abandonar el país son personas que han residido en Bélgica durante años y que se han estado beneficiando del sistema social.

Según datos del mismo ministerio, difundidos por la agencia EFE, en 2010 fueron expulsados 343 ciudadanos de la UE. En 2011, 965 europeos tuvieron que salir de Bélgica, y en 2012, lo tuvieron que hacer 1.918 ciudadanos. Mientras que en 2013, solo hasta septiembre se ha invitado a 1.130 ciudadanos a abandonar el país centroeuropeo. Con el tiempo el número de expulsiones ha ido en aumento, y a la par ha ido creciendo la indignación de los medios de comunicación, que no aprueban estas expulsiones, que ahora no solo afectan a los ciudadanos del este, también a españoles, italianos, e incluso franceses.