Marruecos avanza por la vía rápida hacia un Internet democrático

Clara García :

Un informe señala al país magrebí entre la élite en el acceso a Internet de los países emergentes
Un informe señala al país magrebí entre la élite en el acceso a Internet de los países emergentes

La Alianza para un Internet Accesible (Alliance for Affordable Internet) ha publicado un informe sobre la accesibilidad a Internet en 2013 en el que se reconoce la labor de Marruecos. “Países como Malasia, Brasil y Marruecos muestran como se puede hacer un progreso rápido en tecnologías innovadoras si se combinan con un entorno regulatorio favorable que estimule la oferta y la demanda”, señala Sonia Jorge, directora ejecutiva de la Alianza.

Esta organización, con más de 40 socios de distinta índole, lucha desde hace años por impulsar reformas y reglamentos que faciliten el acceso a la web. Trabaja especialmente para la reducción del coste de banda ancha, cuyos parámetros ideales establece por debajo del 5 por ciento de la renta per cápita mensual.

En este sentido, de los 46 países emergentes analizados este año, Malasia se sitúa a la cabeza con una puntuación de 68 sobre 100. En séptimo lugar se coloca Marruecos, que saca mejor nota que Turquía en este aspecto.

En el informe se destacan los progresos realizados por Marruecos en la democratización del acceso de la población a Internet. El estudio alaba que el país intente “hacer de la tecnología de la información una base de la economía y de Marruecos un centro regional de tecnología”.

Sin embargo, el informe también señala que se necesitan mejoras. Por ejemplo, hacer más y mejores líneas así como un pacto sobre los precios. “El precio de la banda ancha móvil está en torno al 20 por ciento del ingreso mensual per cápita, por lo que el Gobierno de Marruecos todavía tiene que hacer esfuerzos”, señala el estudio. Esta conclusión se aplica a casi todos los países analizados.

Para la Alianza, la solución viene por que las partes involucradas participen y colaboren en torno a tres principios. En primer lugar, proteger la libertad de acceso a Internet y los derechos fundamentales de expresión, de reunión y de asociación en línea. A continuación, hacer de la Red una palanca para el crecimiento económico y el desarrollo humano. Por último, un mercado abierto y competitivo es la forma más eficaz para llevar a cabo una reducción de costes y potenciar la innovación.

En definitiva, la Alianza exige verdaderas reformas políticas y reglamentarias para hacer competitivos los precios y así democratizar realmente Internet. Y una consigna única de la organización: “El éxito viene por una combinación de la educación, la investigación y el intercambio”.