Marruecos hace limpieza de funcionarios

Ouissal el Hajoui:

Pretende simplificar la Administración Pública, hacerla más transparente, y controlar la asistencia y productividad de los funcionarios
Pretende simplificar la Administración Pública, hacerla más transparente, y controlar la asistencia y productividad de los funcionarios

El Gobierno marroquí ha decidido desprenderse de aquellos funcionarios que no aportan nada a la actividad pública y que solo cobran un salario, sin tan siquiera presentarse a sus puestos de trabajo. A lo largo de 2013, 757 funcionarios fantasmas han sido despedidos y sancionados por haber estado cobrando sin ocupar sus cargos.
Algo está cambiando en Marruecos. Medidas como estas, hace unos años, hubiesen sido imposibles. Sin embargo, según una circular del Gobierno del 15 de enero de 2012, habría que investigar la ausencia injustificada de los funcionarios. Se comprobó que más de 700 había abandonado su puesto de trabajo desde hacia tiempo y sin justificación alguna. No solo serán cesados de sus cargos, estos funcionarios fantasmas deberán reembolsar al Estado los salarios que han estado cobrando sin haber trabajado.
Con más de 520.000 funcionarios, Marruecos tiene el objetivo de simplificar la Administración Pública, hacerla más transparente, y sobre todo, llevar un control de la asistencia y productividad de cada empleado. Sin duda una medida alentadora y tan llamativa como la voluntad de cesar las pensiones que cobran los parlamentarios. Una iniciativa que los propios ciudadanos habían reclamado el pasado mes de octubre a través de una página de Facebook. Y es que son muchos, también, los parlamentarios fantasmas que cobran un sueldo por ser parlamentario y cuentan con descuentos por doquier.