AI y HRW reclaman a Argelia más libertad para examinar la situación de los derechos humanos

Ahmed Chabi:

Amnistía Internacional recuerda que las autoridades argelinas rechazan proporcionar visados a organizaciones internacionales no gubernamentales de defensa de los derechos humanos
Amnistía Internacional recuerda que las autoridades argelinas rechazan proporcionar visados a organizaciones internacionales no gubernamentales de defensa de los derechos humanos

Argelia permitirá a los expertos de Naciones Unidas (ONU) y las organizaciones no gubernamentales de defensa de los derechos humanos entrar en el país, han reivindicado en una declaración conjunta Amnistía Internacional (AI), la Red euro mediterránea de derechos humanos, Human Rights Watch (HRW), la Federación Internacional de Ligas de Derechos Humanos (FIDH) y la Organización mundial contra la tortura, según un comunicado de AI.
Esta organización recuerda que Argelia debe ser coherente con los valores del Consejo de derechos humanos de Naciones Unidas, del que es miembro desde el pasado mes.
“Como miembro del Consejo se compromete a cooperar con las organizaciones internacionales y regionales de defensa de los derechos humanos”, señalan en el comunicado en el que recriminan al Gobierno argelino no haber permitido la visita del enviado especial de la ONU contra la tortura ni al del grupo de trabajo sobre las desapariciones forzosas.
Desde hace años, recuerda AI, las autoridades argelinas rechazan proporcionar visados a organizaciones internacionales no gubernamentales de defensa de los derechos humanos.
Según Eric Goldstein, director adjunto para Oriente Medio y África del Norte de HRW, “Argelia es el único país de la región que restringe de forma general el acceso a su territorio a las organizaciones de defensa de los derechos humanos”.
Las cinco organizaciones firmantes de la declaración, “han visitado regularmente Marruecos, Libia y Túnez encontrando pocos obstáculos”, añade Goldstein.
En este sentido, Karim Lahidji, presidente de la FIDH, pide a Argelia “terminar con la mascarada de rechazar constantemente que se examine el estado del respeto de los derechos humanos en el país”.
Sin embargo, en 2012, las autoridades argelinas adoptaron una ley de asociaciones más represiva que el texto anterior, según el comunicado de estas organizaciones. La Ley 12/06 prohíbe a las asociaciones recibir financiación extranjera sin el permiso del Gobierno, e impone a las ya inscritas bajo la ley anterior someter sus estatutos al nuevo texto legal.
Si no lo hacen, se les considerará ilegales y sus miembros se expondrán a penas de hasta seis meses de cárcel y multas de 2.800 euros.