Ceuta abre la puerta de su laberinto

Fidel Raso. / La situación geoestratégica de la ciudad española de Ceuta requiere una visión política especial como pocos lugares del mundo y, a pesar de ello, no parece recibir la atención necesaria, dígase firmeza política, a tal situación. Baste ver los sucesos migratorios de los últimos días para darse cuenta de la vulnerabilidad en que se encuentra. Ceuta es una parte de España cercada por las mafias de la inmigración, el narcotráfico, y el yihadismo , entre otros temas de relevancia internacional. Por si fuera poco no tiene definidas sus aguas territoriales  y es necesario valorar que cada metro cuadrado de su suelo tiene un valor añadido en función de lo anteriormente expuesto. Por eso es importante saber qué hay que hacer con él.

Por si fuera poco la amenaza de corrupción política ha entrado en los juzgados por una supuesta trama ilegal en las Viviendas de Protección Oficial (VPO) donde el líder de la oposición –entre otros de gobierno – es investigado por la justicia: Ceuta significativamente singular.

La inmigración, fundamentalmente subsahariana, está mutando según declaran a CD fuentes oficiales de la Ciudad autónoma: “La ruta del Mediterráneo se está moviendo hacia el norte de Marruecos; han encontrado un punto débil por la falta de respuesta marroquí. Hay que entender que Marruecos tienen una zona de compulsión en el norte con graves incidentes en  Alhucemas (Rif) y conflictividad social en Tetuán. Se encuentran con problemas de efectivos para controlar determinadas masas”, comentan.

Si fuese así España tiene un problema serio y Europa debería valorar –si no está tomando nota ya- de que ni España ni Ceuta son un problema en su frontera sur sino que Marruecos debería hacer confesión de que sus posibilidades como freno migratorio son imposibles, o dificultosamente realizables. España podría dejar de creer en la solución vecinal y debería pensar en una defensa mayoritariamente unilateral de su frontera sur de una vez por todas. Dentro de los cauces democráticos y constitucionales que le corresponde como país avanzado del mundo: España en su sitio y Marruecos en el suyo dentro del respeto mutuo que se merece cada uno de ellos.

Los asaltos a la frontera son cada vez más violentos y agresivos según las mismas fuentes oficiales de Ceuta y que se basan, a su vez, en las fuerzas de Seguridad del Estado que operan en la frontera: “Actúan como perfectos comandos, grupos pequeños que portan cizallas y material para romper vallas. En algunos casos han conseguido hacer agujeros”.

También tienen estudiado el punto exacto de sus asaltos. En el caso de estos pasados días corresponde a una zona ubicada hacia la mitad de lo casi ocho kilómetros de frontera española donde, una vez que son vistos y asaltan el vallado apenas pasan entre tres y cinco minutos.

Por si fuera poco estos días Ceuta se encuentra aislada por el temporal con los problemas de suministro que todo el mundo puede entender. Pero en el Centro de Estancia Temporal (CETI), que ha triplicado su capacidad de acogida y donde se encuentran 1.500 inmigrantes, hay que dar respuesta alimenticia a esta población. Quince tiendas de campaña instaladas por los militares ayudaran a paliar la gravedad de los sucesos recientes.

Un  guardia civil muestra las herramientas usadas para traspasar la valla al secretario de estado de Seguridad, José Antonio Nieto, y al delegado del Gobierno en Ceuta, Nicolás Fernández.

 

Fidel Raso

Fotoperiodista y ganador de la IV edición del Premio Internacional de Periodismo Manu Leguineche.