Amnistía Internacional denuncia hasta 8 violaciones de los DDHH en Ceuta y Melilla

Fernando Sanz. /Amnistía Internacional denuncia en su último informe anual hasta ocho vulneraciones de los Derechos Humanos en relación a los inmigrantes y refugiados en Ceuta y Melilla. Ocho casos – desde la dificultad para solicitar asilo hasta la falta de protección de colectivos sensibles como las víctimas de violencia de género o el el LGTB – que llevaron al director de esta ONG en España, Esteban Beltrán, a afirmar que los enclaves “son un limbo, un lugar especial en el que las violaciones de Derechos Humanos están más agravadas que en el resto del Estado”.

Beltrán señaló que bajo al discurso positivo de los partidos políticos sobre la acogida de refugiados “se esconde una inacción preocupante” y recordó que en 2016 sólo se había cumplido con el 4% en el compromiso de recepción de los refugiados que huían de conflictos armados, lo que contrasta con otros países europeos. De hecho, mientras que España registró 3.500 solicitudes de asilo en el tercer trimestre del pasado año, Alemania, Italia y Francia alcanzaron 237.000, 34.6000 y 20.000 solicitudes, respectivamente.

En los cuatro viajes que han realizado entre 2016 y principios de 2017, la ONG ha detectado incumplimientos de las convenciones de Derechos Humanos desde el momento que se cruza la frontera con las llamadas ‘devoluciones en caliente’, expulsiones ilegales por las que los inmigrantes que han cruzado a territorio español vuelven a manos de Gendarmería marroquí saltándose cualquier legislación. “En ocasiones se ha expulsado a personas con heridas leves y tanto AI como otras ONG locales han documentado muestras de tortura por parte de los gendarmes marroquíes”, aseguró.

AI recogió el testimonio de una mujer argelina que sufrió palizas y fue obligada a prostituirse por su marido dentro del CETI”

Ya en España, otra de las vulneraciones detectadas reside en el acceso discriminatorio en la solicitud de asilo. “Si no eres sirio es imposible – lo que deja fuera a todas las personas que huyen de conflictos en el África subsahariana – y previamente hay que pasar por la Gendarmería marroquí y pagar”, dijo.

Amnistía Internacional también apunta a la falta de libertad de circulación una vez que la solicitud de asilo se ha puesto en marcha. “Si tus papeles están regla, puedes ir de Aranda de Duero a Bilbao sin ningún problema. Cuando eres refugiado y pides asilo en Ceuta y Melilla, no puedes salir y puedes quedarte allí durante meses”.

El mayor número de vulneraciones se encuentra en los CETI: no sólo por la falta de información a los extranjeros, sino por la compleja situación jurídica que se vive y a la que no se da respuesta, con la convivencia de menores no acompañados, miembros del colectivo LGTB, víctimas de trata o víctima de violencia de género. En este último caso, AI recogió el testimonio de una mujer argelina que sufrió varias palizas y fue obligada a prostituirse por su marido dentro del propio centro.

Respecto a las relaciones con el reino alauí, AI ha pedido la suspensión de los acuerdos de cooperación entre Marruecos y España hasta que no se cumplan los protocolos de Derechos Humanos. “No se puede aceptar que Marruecos maltrate a estas personas porque España se los entrega sin ningún tipo de trámite”, aseveró.

El Informe 2016-2017 de Amnistía Internacional analiza la situación de los Derechos Humanos en 159 estados. En él se alerta de los riesgos del discurso de la alteridad, el “nosotros contra ellos”, y critica a los países que tradicionalmente han defendido estos principios aprueben legislaciones que recorten libertadas como la Ley de Seguridad Ciudadana en España o la ampliación por quinta vez del estado de excepción en Francia.  Acciones que sirven de justificación para los depredadores de los Derechos Humanos y que se presentaron oficialmente ayer en una rueda de prensa que, además de Beltrán, contó con la presencia de la presidenta ONG en España, Arancha Vicario; el abogado de la informadora Chelsea Manning, Vicent J. Ward, y el fotoperiodista egipcio, Belal Darder.

Presentación del informe anual de Amnistía Internacional 2016-2017. Foto: Fernando Sanz