Alhucemas resiste

Tetuán / JL Navazo./ Ya el griego Platón (427-347 A.E.C.), padre de la teoría del Estado y de un virtual comunismo social, exponía con su célebre mito de la caverna la diferencia entre la luz y las sombras una genial alegoría entre la apariencia y la realidad que, en cierta forma, podemos extrapolar a la doliente realidad del Rif actual, preso de fuertes convulsiones y una grosera manipulación, no del “hirak” o el mismo Movimiento Popular Rifeño (MPR) si no del Estado profundo, el Majzén, cuyas élites gobernantes han cosechado un sonoro fracaso en la gestión de una región tradicionalmente machacada y olvidada, en la que la memoria histórica de la implacable y sangrienta represión de 1959 (sobre seis mil civiles muertos, un gran número de niños brutalmente forzados y mujeres ferozmente violadas por el ejército marroquí) o los violentos sucesos de 1984, durante los tristes Años del Plomo, todavía late y sangra en la memoria común de los rifeños sometidos a una represión global que aún persiste.

A título de ejemplo, la oficialista Instancia Equidad y Reconciliación (IER) que en otras regiones de Marruecos ha logrado superar con un debate público y abierto entre la población y las autoridades los traumas del terror de Estado de los Años del Plomo de 1970 e incluso antes, hasta al menos 1991, abarcando de hecho todo el periodo comprendido entre 1956 (Independencia) hasta 1999 (advenimiento al Trono del joven soberano Mohamed VI), ha fracasado en Alhucemas y el Rif. Un indicador de que “algo no va” y que parece haber sido pasado por alto, despectivamente, en Rabat. Una negligencia más.

Antes de proseguir, adelantemos unos datos aportados por el Ministro Delegado de los Asuntos entre el Parlamento y la Sociedad Civil además de portavoz del Gobierno, Mustafa Jalfi (PJD), en una reciente entrevista televisiva estos días al segundo canal marroquí, la 2M. Según éstas, el número de acciones de protesta en el Rif desde la atroz muerte del pescadero Fikri, el viernes 28 de octubre del año pasado, ascendería a 700, una media de 100 al mes. ¡Solo Alhucemas registraba 145 manifestaciones en seis meses! Además y como reconocía Jalfi, existiría una gran movilidad social saltando las protestas al medio rural, como así es. En palabras del ministro, la continua oleada de protestas que vive el Rif bate un record en Marruecos en lo referente a las contestaciones sociales. ¡Para luego escuchar, como yo oí hace meses, a políticos y analistas de salón afirmar tan tranquilos que el Rif estaba “controlado” y “no le preocupaba a nadie lo que allí sucedía”!

Arrojemos pues algo de luz sobre los acontecimientos que está sufriendo Alhucemas y su entorno rifeño. Y “felicitar” al decadente régimen del Majzén, pues lo ha “conseguido”. Sus torpezas y manipulaciones, la última el pasado viernes, han avivado los rescoldos de la “hogra” (humillación) y radicalizado a una población que solo lucha, pacíficamente, por su dignidad.

Vayamos por partes:

  • Inicialmente, el régimen acusó al “hirak” (movimiento) de financiarse con la droga, el hachís. Algo esperpéntico, pues algunas ciudades del norte como Tánger son auténticas “lavadoras” a cielo abierto, mientras que bastantes negocios turísticos en Xauen han sido levantados con el “tabaco” de Ketama, por no hablar de Ceuta, junto a Melilla una de las dos centenarias ciudades españolas en el Magreb, con sus cafetines, variopintos negocios y carne “halal”… Levantemos la mira y apuntemos más arriba: Marruecos no es solo el principal productor y exportador mundial de hachish, si no que solo en el periodo 2015 y 2016 según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Crimen (UNODOC), la producción de 700 toneladas de hachish representó el 23% del Producto Interior Bruto (PIB) marroquí. Que el régimen se atreva a acusar al MPR de financiarse con la droga es, simplemente, obsceno y delirante.
  • A los más de treinta detenidos tras los altercados de este viernes (oficialmente solo 22) se les acusa de recibir “financiación” del exterior. En parte pudiera ser posible. Y hasta lógico. ¿Acaso los rifeños del exterior no pueden enviar dinero a los rifeños del interior…? Partamos de que, para Rabat, la nacionalidad marroquí nunca se pierde transmitiéndose de padres a hijos. Y continuemos señalando que las divisas remitidas por los MRE (Marroquíes Residentes en el Extranjero), varios millones de personas, alivian la balanza de pagos del país.
  • Manipulación del extranjero, con veladas referencias a los Países Bajos, España y sobre todo y especialmente, Argelia. Sobre los países de la Unión Europea no merece la pena contestar. Señalemos solamente que el último caso no se sostiene. Un mera vistazo geopolítico nos muestra que Argel no puede estar interesado en la desestabilización del vecino Rif, sería tirar piedras contra su propio tejado pues ello contagiaría automáticamente a la poblada Cabilia argelina, lingüística y étnicamente poblada por imazighen (bereberes), como los rifeños y cuyo equilibrio político es ya de por sí muy frágil.
  • ¿El incidente del viernes en la mezquita de Alhucemas? Una provocación de los ulemas del ministro de Asuntos Islámicos y Habús, el racista Ahmed Toufiqh y sus instrucciones para que aprovechando la tradicional “jotba” (sermón) se desprestigiara, utilizando arteramente y como es usual la religión, al movimiento rifeño. ¿Cómo no iba a “saltar” un indignado y pasional Zafzafi…? La violencia verbal, trufada de intoxicación y groseras manipulaciones, fue la del ulema. Aquí hay relación causa-efecto, algo que no puede soslayarse. La “fitna” o división parte de ciertas políticas majzenianas, no de los rifeños.

Pareciera como si el ministro Toufiqh, al que siempre he defendido y que ahora me ha sorprendido desagradablemente, desconociera los principios más básicos de ese sufismo que dice practicar. ¿Tendrá acaso Su Majestad un infiltrado wahabí en el gobierno, un salafista radical adepto a la escuela hambalí?

Repase el ministro Toufiqh las doctas y tolerantes palabras de un musulmán de renombre, el místico sufí murciano-andalusí Ibn Arabí (1164-1240):

“Mi corazón puede tomar cualquier forma: es un pasto para gacelas y un convento para monjes cristianos. Un templo para ídolos y para la Kaâba de los peregrinos, las tablas de la Torá y el libro del Corán. Sigo la religión del amor: sea cual fuere el rumbo de los camellos de mi amor, allá estarán mi corazón y mi fe”

No fue solo en Alhucemas donde los ulemas del pesebre cargaron, en una estudiada maniobra, contra Naser Zafzafi. Desde Tánger el mercenario salafista de la mezquita Tariq Ibn Ziad, el pollero exterrorista Mohamed Fizazi, calentaba días antes el ambiente arremetiendo groseramente contra el líder del MPR acusándolo de ignorante (“los hadices que utiliza no son seguros”), separatista y de ser “un cuervo que lleva a sus gentes a la carroña”, siendo adecuadamente contestado por Zafzafi quien tampoco, faltaría más, se cortó un pelo.

Otro punto a considerar, en estos momentos, sería dilucidar que ha desencadenado la represión precisamente estos días, tras la estudiada provocación de la “jotba” del viernes.

A mi juicio, confluirían dos determinantes en esta maniobra de manual:

  • Primero, aprovechar la inminencia del Ramadán (mes de ayuno obligatorio), iniciado el pasado 27. La represión, un día antes y en la madrugada del sábado, se abate en un momento en el que tradicionalmente baja la actividad (política, económica…) centrándose en la vida socio-religiosa y familiar, época que parece en principio poco proclive a las manifestaciones y algaradas.
  • Segundo, política preventiva con un claro objetivo, abortar la gran movilización y huelga general prevista por el MPR para el 20 de julio, 60 aniversario de la batalla de Annual, en la que las tribus rifeñas de Tensamán y Beni Urriaguel batieron a las infortunadas tropas del general Fernández Silvestre. Una victoria rifeña, amazigh, bereber… de las que el régimen y la historiografía marroquí se han apropiado sin vergüenza ni pudor alguno. Este eventual nexo del 20 de julio, MPR-Annual, pone de los nervios a Rabat cuyo demagógico e intoxicador discurso al respecto es harto conocido.

 

En cuanto al Movimiento Popular Rifeño (MPR), no duda en desmarcarse tajantemente de cualquier acto de violencia o declaraciones maximalistas como las del ex preso político Mohamed Jelloul. “Somos radicalmente pacifistas y no independentistas”, declaraban el pasado viernes a CORREO DIPLOMÁTICO los militantes Nabil Ahmjik y Mohamed El Haki, mientras que Reda Benzaza reafirmaba contundentemente (escrito está en mi cuaderno de campo) la “transversalidad” de un movimiento “en el que hay de todo, gente de izquierdas y de derechas, gente más religiosa y otra menos”, descartando en todo caso la adscripción islámica o islamista del MPR, “algo de lo que se nos está acusando y no es verdad, en absoluto”. Nada nuevo, pues esos eran los principios que un apasionado Nasser Zefzafi sostenía ante Correo Diplomático, mirando directamente a los ojos, en tres encuentros: el primero el 8 de noviembre pasado en la cafetería “Mirador” de Alhucemas, luego en Cala Bonita y más tarde cenando en un restaurante camino de Imzouren. Está claro que el MPR tiene su propia agenda mediática y de ella no se sale.

Pese al coraje y la visión del rey Mohamed VI, cuyo primer viaje oficial en octubre de 1999 tras ceñirse la corona de los alauís fue a Xauen y Alhucemas donde, en un emotivo encuentro se fundió en un abrazo con Said ben Mohamed ben Abdelkrim, uno de los hijos del insurgente Emir del Rif y su independentista “Republik”, Mohamed ben Abdelkrim El Jatabi; pese a la actuación real tras el terrible terremoto de Alhucemas de 24 de febrero de 2004, con su secuela de 600 muertos y destrucción, siendo decisivo el control de la gestión por Mohamed VI (allí estaba este escribano a pie de obra) para superar el caos y la corrupción administrativa; pese al lanzamiento en 2005 del ambicioso programa “Manarat Al Motawsit” (Alhucemas Villa Faro del Mediterráneo),cuyos raquíticos resultados y sombrías gestiones (sin ir más lejos la del Hospital de Oncología, construido encima de la Wilaya, es un escándalo)…..

Pese a todo Alhucemas no despega, la región continua militarizada por el dahir (decreto real) de finales de los años cincuenta y los rifeños siguen sometidos a una obsesiva e inquietante vigilancia policial.

Por lo demás, la falta de interlocución entre ambas partes es preocupante: bien es verdad que ni el wali, ni el financiero metido a ministro Ajannouch arropado por su RNI, un partido de la Administración, ni El Omari, más de lo mismo, ambos por lo demás rifeños, tienen legitimidad a ojos de la ciudadanía. ¿Los partidos políticos…? Sus secciones locales, desde el PJD al PAM e incluso el Istiqlal, hacen causa común con el movimiento rifeño. Este es una de las claves de bóveda del problema, no solo en el Rif si no también en el resto de Marruecos: anulados los barones locales, desprestigiados los partidos políticos (¡en estas tierras solo vota el 36% de la población!), embarrada la burocracia administrativa, el único interlocutor legal y legítimo a la vez es el propio Monarca. Y ambas partes, la Administración y el MPR, tienen la imperiosa necesidad de sentarse a dialogar.

Vaya otro botón de muestra: el  gris y ambivalente papel del ubicuo Ilyas El Omari, presidente de la región Tánger-Tetuán-Alhucemas, cuya formación el PAM, Partido de la Autenticidad y Modernidad, cosechó con más de 40.000 votos obtenidos en buena parte gracias a la gestión del alcalde de Alhucemas, el doctor Boudra, dos de los cuatro escaños de la circunscripción y que durante la masiva manifestación del pasado 18 de mayo, desde Nueva York donde se encontraba, publicaba en su Facebook un post llamando al diálogo entre el “hirak” y las autoridades. El Omari, que se había presentado como el “controlador” del Rif junto a sus tentáculos asociativos debidamente engrasados, ha demostrado ser a la hora de la verdad un cero a la izquierda.

Sobre la marcha, vayan finalmente algunas reflexiones:

En cuanto al MPR debe abrir, sin renunciar a su agenda social y acusadamente regionalista (que no secesionista), un diálogo con el Estado a través de un interlocutor solvente y de prestigio, con cierta sensibilidad y acreditada honestidad, como puede ser el caso por ejemplo del Jefe de Gobierno, de origen amazigh por otro lado,  doctor Saeddîne El Othmani.

Y en lo que respecta al régimen marroquí, bien haría Rabat de entrada en:

  • Cesar y trasladar sin dilación a todo el personal del puerto de Alhucemas. Y “todo” es todo. Los parches no bastan.
  • Cesar al actual ministro de Asuntos Islámicos y Habús, el racista bouchichiya Ahmed Toufiqh y sus “virus” (¿acaso los rifeños son también “virus”, ministro) cuya incompetencia es paralela a su ignorancia del noble sufismo. Sus torpes instrucciones a los imames de las mezquitas de Alhucemas, para la “jotba” (sermón) del pasado viernes, desencadenaron la situación actual.
  • Cesar al wali de la región Tánger-Tetuán-Alhucemas, Mohamed Yaâqobi, superado por los acontecimientos, más atento a sus intereses personales que a los de la res pública y poco respetuoso con la ley vigente.
  • Reformar la descafeinada ley de Regionalización Avanzada y reunificar administrativamente el Rif en el marco de una región autónoma, propia de ese nombre.
  • Abrir una investigación independiente sobre los cinco jóvenes muertos en extrañas circunstancias, durante la madrugada del 21 de febrero de 2011 (si no antes), en el Banco Chaâbi (Banco Popular) de Alhucemas.
  • Y disolver las “manadas” de rabiosos perros baltajíes (los Tonton Macoute del régimen), una grave amenaza para la paz social, autores de violencias y amenazas a una pacífica ciudadanía en Nador, Alhucemas, Beni Bufrah, Tetuán… y que un día pueden generar una desgracia irreparable.

En cuanto a la ordenación del territorio, la estrategia de cortar el Rif en dos en nombre del nuevo marco administrativo de Regionalización Avanzada, un bluf más cara a la galería en un vano intento de solucionar el enquistamiento internacional de las Provincias del Sur (el Sáhara Occidental), debe dar paso a una auténtica descentralización que potencie en el norte una única región rifeña en el marco del país.

Tampoco podemos obviar las altas tasas de cáncer que azotan la región, presuntamente causadas por el bombardeo por gases (iperita, mostaza) durante la cruenta guerra del Rif (1921-1927), enfrentando al ejército español que sostenía al sultán (el futuro Mohamed V) con las harkas independentistas de Abdelkrim El Jatabi. La relación, sin demostración ni visos de realidad, entre la guerra química  y el cáncer es un mantra en el Rif que habría que despejar de una vez. Urge una investigación interdisciplinar a tres bandas, seria e independiente, entre Madrid, París y Rabat.

En cuanto a Mohamed VI, un rey visionario y con coraje, estimo sinceramente que debe ir tomando distancias con algunas de sus tóxicas amistades que están erosionando su imagen y fiarse más de su pueblo que, en líneas generales, le quiere y tiene en una gran estima no mayor, ciertamente, a la de este escribano del limes. En paralelo, debe sajar sin contemplaciones y limpiar de una vez la corrupta e inoperante administración que ahoga a los marroquíes. Quizás, como señalé hace días en CORREO DIPLOMÁTICO, haya que empezar a pensar en “matar” al Majzén para salvar la Monarquía… A Mohamed VI le va la Corona en ello. Como también adelanté hace años (escrito está y escrito queda), el soberano alauí debería reflexionar sobre aquellas tardías palabras de 1931, camino del exilio, del rey Alfonso XIII: “Los cortesanos son la ruina de las monarquías“.

Alhucemas, la capital marroquí del Rif, resiste (la capital rifeña española es Melilla). Firme y pacífica, a pecho descubierto. El régimen majzení podrá segar una flor de lavanda (el aromático espliego es planta común en Alhucemas), pero no podrá evitar la florida eclosión de la primavera que se echa encima.

Soplan en el Magreb tormentosos vientos de fronda… ¡Cuídese, Majestad, del Majzén! Hay muy mala gente emboscada ahí, utilizando espuriamente sin sonrojo alguno su nombre y su prestigio

¡Que Aláh bendiga el Rif!

Haya salud.

Reunión entre el director de Correo Diplomático, JL Navazo, y algunos de los miembros de lo que más adelante se conocería como Movimiento Popular Rifeño (MPR), en el Café Miramar de Alhucemas. Entre ellos, el líder del movimiento, Nasser Zafzazi, ahora en busca y captura; y uno de sus portavoces, Rida Benzaza. Foto: JL Navazo

 

3 comentarios sobre “Alhucemas resiste

  • el 29/05/2017 a las 14:14
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    De k estáis hablando..k mentirosos k son..
    Seguramente k ninguno había estado alhusima,x eso hablais asi..
    Marruecos esta muy bien del norte al sahara..
    Asi k joderos..
    Viva el rey y viva Marruecos

    • el 31/05/2017 a las 21:21
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      Marruecos es un estado despota basado en la hipocresia y la corrupción. El gobierno no tiene en cuenta a su pueblo y mucho menos a la región marginal del Rif, la gente pobre està tan discriminada hasta al punto en que los trituran , los queman y los matan vivos , no són considerados siquiera personas. Se dice que el rey no tiene nada que hacer , però un rey és responsable delo que pase en su país , así que la situación de pobreza y miseria que se vivie en Marruecos és culpa del REY. Y no solo en el Rif , hay zonas de Marruecos que vivien en una situación peor però no són humillados como los rifeños. Lucharemos por nuestros derechos y no daremos marcha atràs. Dios , patria y PUEBLO !!!!!

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