La frontera de Ceuta es entre Marruecos y algo de España

Fidel Raso./ 7º de Michigan./ Una opinión cercana en la que analizaba la mala situación de la frontera sur de Europa en España la titulaba de la siguiente manera: “La frontera de Ceuta no es entre Marruecos y Marruecos”, pero la visita a Madrid del delegado del Gobierno en Ceuta, Nicolás Fernández Cucurull, para tratar estas mismas cuestiones, ha posicionado mi comentario en su verdadera dimensión: La frontera de Ceuta es entre Marruecos y algo de España.

Bueno, algo se ha mejorado, ya que para arreglar el problema hay que reconocer que España puede hacer algo: esperar que Marruecos haga algo.

Así lo ha presentado el delegado del Gobierno en Ceuta tras su visita a Madrid, donde ha explicado que el problema no es de “gestión” (España), sino de “dimensión” (Marruecos), para añadir muy certera y adecuadamente que “Tetuán no entra en Ceuta” y que el tratado de Schengen es el “origen” de esta situación jodida.

Madrid (el Ejecutivo) no está para resolver problemas dificilillos en los que haya que superar la nota media de un cinco. Eso es aprobar y por lo tanto pedir mucho. Lo que Madrid espera es caer bien a Marruecos mientras la nueva marcha, en este caso multicolor y con el verde por supuesto, va cumpliendo años en Bab Septa.

El problema de España en su frontera de/con Marruecos no se soluciona (solo) con hormigoneras, asfaltos y cementos varios para instalaciones, que tampoco vienen mal, en honor a la verdad. El problema de España en aquel lugar donde los españoles podrían perder su nacionalidad antes que en Cataluña es la falta en Madrid de alguien con carácter que sepa tratar al “primo” marroquí sin hacer el primo. Y eso me da que, de momento, no. De momento andamos tirando con lo que hay.  Aquí, en esta tierra donde hubo reyes y héroes (un recuerdo a ti, Ignacio Echeverria) que se enfrentaron a mil problemas con aciertos y errores para dejarnos un legado que otros quisieran tener, parece que nuestra clase política actual se mueve a gusto dentro de la corrupción y la contra corrupción. Así pues, nada. Sigamos con “el primo” sin olvidar, por lo tanto,  que como familiar tiene derecho a herencia.

Fotografía: Frontera de Ceuta con Beliones (Marruecos) 2011. Foto Fidel Raso (archivo)