HRW acusa a Marruecos de violar el derecho de reunión pacífica

Redacción/ Rabat./ La organización Human Rights Watch (HRW) consideró hoy que Marruecos violó la libertad de reunión y recurrió al uso de una fuerza excesiva para dispersar una protesta pacífica en Rabat el pasado sábado. “La operación de dispersión de los manifestantes violó, aparentemente, la libertad de reunión pacífica y recurrió a la fuerza excesiva, pese a la ausencia de pruebas de que los manifestantes emplearan la violencia”, precisó HRW en un comunicado recogido por la agencia EFE.

Esta protesta ante la sede del Parlamento fue convocada por varias asociaciones de derechos humanos para pedir la liberación de la activista Sylia Ziani, de 23 años, una de las dirigentes del movimiento rifeño Al Hirak al Chaabi (Movimiento Popular), que protagoniza desde octubre pasado protestas sociales multitudinarias en la zona norteña del Rif. Según el comunicado, la intervención policial, que no respetó los procedimientos legales para dispersar las protestas, dejó varios heridos leves, entre ellos un periodista y un activista de derechos humanos.

“Pese a que la Constitución garantiza a los ciudadanos el derecho de reunión, las fuerzas policiales marroquíes empujaron, golpearon y patearon a un pequeño grupo de manifestantes pacíficos”, dijo la directora para Oriente Medio y África Septentrional de Human Rights Watch, Sarah Leah Whitson, en declaraciones recogidas en la nota. Agregó que el derecho a reunirse en Marruecos depende, con demasiada frecuencia, de si las autoridades están o no de acuerdo con la finalidad de cada concentración.

Las protestas del Rif, que han demostrado en todo momento un carácter eminentemente social y pacífico, han despertado una oleada inédita de solidaridad por todo el país, con manifestaciones en las que participan grupos de izquierda y, en ocasiones, islamistas del grupo Justicia y Caridad.

Pese a la detención de la cúpula encargada de movilizar las protestas (pendiente todavía de juicio) y al arresto de 176 activistas rifeños, las manifestaciones y la tensión continúan en Alhucemas y en las poblaciones cercanas.