El preparador físico de Marruecos y un quiromántico de ministro de Interior en España.

Fidel Raso/ 7º de Michigan./ En la frontera “de Ceuta”, todo puede ser muy sencillo. Basta con que el ministro de Interior firme, en documento oficial, un protocolo de actuación en dicha zona y además dicho documento firmado por el ilustre ministro sea enviado a los responsables de las fuerzas de seguridad destacadas en lo que ya coloquialmente algunos llaman “frontera del Tarajal”.

Pero no. Me da que no. Que el miembro del Gobierno prefiere hacer él las interpretaciones en función de lo que (le) interese.

Mientras tanto, las fuerzas de Seguridad del Estado en la frontera Sur de Europa aguantando todo aquello que les caiga encima, muchas veces de manera literal.

Mira que ser policía de pasaportes e intentar parar una avalancha de personas a la carrera, poco menos que con tu cuerpo como si fuera un encuentro de rugby… A quién se le ocurre. Claro, el árbitro ha pitado falta y se ha librado de la expulsión de milagro, porque la grada ya estaba con el dedo pulgar hacia abajo. Entiéndase oenegés, señores con mangas de puñetas, y señorías varias de análisis sobre moqueta para consumo mediático en horas punta.

De Marruecos, decir poco pero suficiente. Ha demostrado en fechas recientes que un grupo de subsaharianos es capaz de pasar a la carrera por su frontera sin batir marcas de tiempo olímpico.

Nosotros estudiando en el cole a Leónidas de Esparta, Napoleón en Egipto, o El caballo de Troya y resulta que es más sencillo. Te vas a Marruecos, te tomas unos tés calentitos en Castillejos y después tú y tus colegas os ponéis a correr en dirección a Ceuta. Pasáis la frontera marroquí poco mas que saludando y os paráis delante del Ayuntamiento de la Ciudad autónoma a por el avituallamiento de turno. Mientras tanto, la Guardia Civil, que se “exporta” como referente de efectividad, seguridad, y estrategia a muchos lugares del mundo en conflicto resulta que estaban colocados en un lugar equivocado haciendo caso a una “información colaboracionista”.

Propongo que nombren ministro de Interior en España a un experto en quiromancia para ver si acertamos, a futuro, con la frontera. Y fichar como preparador físico para la zona de Andalucía al responsable marroquí que consiguió una carrera de subsaharianos tan espectacular. De momento, leña al delegado del Gobierno en Ceuta y al agente de policía arrollado por no apartarse. Acabarán echando la culpa al del botijo. Cosa muy española por cierto.

Fotografía: Inmigrantes subsaharianos haciendo ejercicios físicos en la explanada de La Marina de Ceuta en el año 2013. Fidel Raso

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