Barcelona se manifiesta contra el terror yihadista: “No tenemos miedo”

Redacción/ Madrid./ La sociedad civil se ha vuelto a poner en marcha tras los atentados que ayer acabaron con la vida de 14 personas y dejaron más de un centenar de heridos en Cambrils y Barcelona. En una multitudinaria concentración encabezada por el rey Felipe VI, el presidente del Gobierno Mariano Rajoy y el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, cerca de 100.000 personas gritaron “No tenim por” (“no tenemos miedo” en catalán) tras el minuto de silencio, que culminó en un sonoro aplauso por parte de los asistentes. Junto a ellos, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau; la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáez de Santamaría, así como representantes de todos los partidos políticos.

Las fuerzas de seguridad redoblaron la seguridad en el centro histórico de la Ciudad Condal – habían pedido por redes sociales a los participantes que no llevaran coches, que fueran a pie y en calma -que poco a poco volvía a la normalidad. El centro de las Ramblas se ha convertido en un altar improvisado, en el que los viandantes podían dejar flores, velas y dedicatorias para la casi quincena de fallecidos en los dos ataques terroristas.

La concentración de esta mañana en Cataluña no ha sido la única respuesta institucional a los atropellos de ayer. El mediodía ha sido la hora escogida para hacer un minuto de silencio en toda España, en el que políticos y ciudadanos de a pie se han dado cita en las puertas de ayuntamientos, diputaciones provinciales y parlamentos autonómicos. En el Congreso de los Diputados se dieron cita la presidenta de la Cámara, Ana Pastor, y los portavoces de los grupos parlamentarios.

Reacciones internacionales

Desde que se conociera a primera hora de la tarde de ayer el atentado, los líderes internacionales mostraron sus condolencias y su apoyo al Gobierno español y a sus ciudadanos. La cuenta social Twitter fue el medio de comunicación escogido por la mayor parte de ellos para trasladar su solidaridad a la ciudadanía española y, en particular, a los vecinos de Barcelona: el presidente francés, Emmanuel Macron; los estadounidense Donal Trump y Barack Obama, presidente y expresidente respectivamente; la alta representante de Asuntos Exteriores, Federica Mogherini, o el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, que compartió en la red social la carta dirigida al presidente del Gobierno español. Más ortodoxa fue la canciller alemana Angela Merkel, que ofreció una rueda de prensa en la que afirmó que “estamos unidos en profundo duelo por la gente a la que le robaron brutalmente su vida”, según informa Deutsche Welle en Español. El portavoz del Vaticano, Gerg Burke, aseguró que el papa Francisco sigue “con gran preocupación lo que sucede en Barcelona” y mostró su cercanía con la víctimas.

En los mismos términos se ha manifestado el rey de Marruecos, Mohamed VI que condenó “con firmeza este acto criminal odioso y contrario a todos los valores humanos y los preceptos religiosos” en un mensaje dirigido a los reyes de España, según que ha recogido la agencia MAP y ha difundido la agencia EFE. El monarca marroquí señala además que este “acto terrorista abyecto (…) atenta contra la seguridad y la estabilidad de un país vecino y amigo”.

Llama la atención que el monarca haya tardado 24 horas en enviar su mensaje de pésame a los reyes Felipe y Letizia, cuando en circunstancias similares Mohamed VI suele ser uno de los primeros en condenar atentados parecidos, como los perpetrados en París o Bruselas. El soberano alauí, que se encuentra de vacaciones en una playa del norte mediterráneo de Marrruecos, expresa además “la solidaridad absoluta del reino con la España amiga, y su compromiso total con los esfuerzos internacionales para hacer frente a la plaga del terrorismo”.

En el mensaje no hay ninguna alusión a que los principales sospechosos del ataque de Barcelona (el autor material y la célula que lo rodeaba) sean de nacionalidad marroquí.

Imagen de la cabecera de la concentración en el centro de Barcelona, en repulsa por los atentados cometidos por una célula yihadista. Foto: Casa Real