Menores no acompañados, un problema sin resolver para Ceuta y Melilla

Redacción/CD./La presencia de menores no acompañados que entran desde Marruecos a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla siguen siendo un problema para las administraciones de ambas autonomías. Aunque la cifra fluctúa a lo largo del año y, según diferentes fuentes de los gobiernos autonómicos, las cifras actuales rondarían por 110 menores para Ceuta y casi cinco veces más para Melilla con 500, la administración y acogida de dichos jóvenes son un problema que requiere mucha atención por ambas administraciones. Una situación que desde ambos ejecutivos autonómicos han puesto en conocimiento del Gobierno de Madrid repetidamente para las ayudas pertinentes e incluso las medidas administrativas y políticas que tiendan a dar solución a un problema que se arrastra desde muchos años atrás.

Ya desde el mes de abril el presidente de Ceuta, Juan Vivas señaló en un pleno que “Teniendo en cuenta que todo tiene un límite lo que está claro es que vamos a cumplir con la ley como no puede ser de otra manera y no traicionar nuestros principios, lo que significa que la protección del menor y la defensa de sus derechos serán siempre, además de una obligación legal, un imperativo ético de primera magnitud para este Gobierno” dicho eso añadió que la capacidad de acogida “tiene un límite” y que “no puede ni debe ser ampliada, sin perjuicio, eso sí, de mejorar, en lo posible, los recursos disponibles”. Por otro lado en Melilla la preocupación también se acentúa con la llegada de determinadas fechas festivas en Marruecos con las que desciende el número de residentes en el lugar de acogida de La Purísima por lo que, desde el área Social de la Ciudad autónoma, piensan que algunos menores actúan “no diciendo la verdad a sus padres.”

También el diario Ideal de Granada hace referencia a este tema de los menores no acompañados que entran desde Marruecos con una entrevista a Lahsen Himmer, presidente de la Comunidad Islámica de Andalucía quien avisa, a lo largo de la misma, de que “la no integración de los menores musulmanes de los centros es una bomba de relojería”, para añadir que “dichos centros son un problema serio”.

Fotografía: Centro de acogida de menores La Purísima en Melilla. FR