Yennayer 2968. Año Nuevo Amazigh

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JL Navazo / Madrid. Las comunidades imazighen repartidas por África del Norte, de Marruecos al oasis de Siwa en Egipto y también en la diáspora, particularmente en Europa, celebran estos días, del 12 al 14 de enero, el Yennayer o Año Nuevo Amazigh, que este año alcanza la respetable cifra de 2967, casi mil años más que el calendario universal comúnmente usado. Las fechas varían ligeramente en algunas zonas. Así, la Cabilia argelina lo celebra hoy día 12, en Marruecos, del Rif al Sus cruzando por el Medio Atlas, se celebra mañana, mientras que en algunos círculos de la diáspora europea se celebrará el domingo 14. SI bien es cierto que a los imazighen o bereberes les gusta cantar y bailar, como señaló con un punto despectivo el ex secretario general del Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD) y ex jefe de Gobierno de Marruecos, Abdelilah Benkirán, además de la tradicional alegría esta fecha es aprovechada para la reivindicación identitaria, con la  lengua en primer término así como otros señalados aspectos de esta antiquísima cultura, que en una formidable ósmosis combatió primero (Masinisa, primer rey de Numidia) al mundo romano para adaptarse después (reyes Juba I y II), aportó figuras formidables como San Agustín (Cartago, actual Túnez) o reinas como La Kahina, que frenó un tiempo la invasión islámica del norte de África; impulsó señaladas herejías tanto dentro del cristianismo (donatismo) como en el islam (jariyismo), para nutrir después finalmente las dinastías fuertemente islamizadas de almorávides y almohades. España misma desde el siglo VII (e incluso antes), hunde buena parte de sus raíces históricas y hasta de su carga genética en el aporte demográfico amazigh del norte de África, cuyo talante biológico y cultural es perfectamente rastreable en el alma española.

Si bien inicialmente la cultura tradicional amazigh (conocida hasta hace poco como bereber) utilizaba el calendario solar común a las sociedades de base agraria y al calendario juliano, fue en el siglo pasado cuando la Academia Bereber de París calculó el año 950 Antes de la Era Común (ADC) como año de partida del calendario de esta tres veces milenaria cultura, partiendo de la ascensión al trono de Egipto de Sheshonq I, faraón de ascendencia amazigh fundador de la XIII Dinastía (los bereberes eran conocido como libios por los griegos), basándose en los trabajos del investigador y activista amazigh Ammar Negadi en 1980.

A título comparativo, para la era cristiana que parte del nacimiento de Jesús estamos en el 2017 (año universalmente reconocido), mientras que en el calendario islámico que cuenta a partir de la Hégira (emigración, históricamente huida de Mahoma de La Meca a Medina, en el 622 de la Era Común) nos encontraríamos actualmente en el año 1439. Para el calendario judío, estaríamos en el año 5778.

La celebración es particularmente triste en el norte de Marruecos, donde la histórica región del Rif está sufriendo una durísima represión del Estado majzení que no para de cebarse en Alhucemas y las villas de los alrededores, como Imzuren. Hasta los niños y menores de edad son secuestrados de sus casas, familias enteras amedrentadas y la juventud impelida a callarse o escapar engrosando las filas de la emigración. Solo desde el verano, más de 500 jóvenes rifeños han logrado huir a través del Estrecho y el mar de Alborán (en pateras, motos de agua, como fuere) hasta las cercanas costas españolas, mientras que las cárceles marroquíes (Uchaka en Casablanca, la primera) encierran entre sus muros a más de 400 presos políticos del Hirak (Movimiento). Ciertamente, la cruel y dura  represión policial, sin contemplaciones, ha descabezado el Hirak y logrado ralentizar (que no frenar) las movilizaciones, pero a cambio de alentar una firme oposición al régimen marroquí en la diáspora rifeña en Europa (de España a Francia, Países Bajos, Alemania, Italia…), que está sabiendo unirse en defensa de sus reivindicaciones(el programa de los 21 puntos) y que no va a parar hasta que el último de los presos políticos rifeños sea puesto en libertad. El Majzén marroquí ha despertado a un gigante, alumbrando una oposición democrática a un régimen político que, pese a su aparente fortaleza, ha sido abierto en canal amenazando con implosionar. Mohamed VI, Jefe del Estado y Amir Al Moumenim (Príncipe o Emir de los Creyentes), se ha quedado solo parapetado detrás de sus musculadas fuerzas de seguridad. La clase política, la economía de rentas, los cortesanos, apenas le sirven para nada. El régimen majzení ha quedado desnudo y en entredicho, a los pies de los caballos. Al tiempo.

En la emblemática Plaza de las Culturas de Melilla, la capital española del Rif (la marroquí es Alhucemas), se celebró este sábado el Yennayer 2968  con, entre otros actos, un taller de escritura en tifinagh (la grafía amazigh) y una actuación teatral sobre la historia del Rif, organizado por el Instituto de las Culturas.

Aquí en la capital de España, el Comité de Madrid en apoyo al Hirak y Ganar Alcorcón, organizan mañana sábado 13 una Jornada Cultural de marcado carácter identitario y reivindicativo, con una exposición artística, taller de caligrafía, degustación de comida típica amazigh y la proyección de un vídeo sobre el Hirak. Intervendrán el grupo musical Zirly Akean y el cantante Asli Sorif, seguidos de una charla debate sobre Los derechos humanos en Marruecos y los detenidos políticos rifeños, en la que intervendrán Ahmed Akean, Mohamed Lamrini, Dina Bouselham y el que suscribe estas líneas.

En el Manifiesto Comunista, tratado político escrito en 1848 por Karl Marx y Friedrich Engels, una frase se ha hecho famosa: Un fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo. Pues bien. Salvando las distancias, también hoy día un fantasma recorre el norte de África: el fantasma de Tamazgha. La Unión del Magreb Árabe (UMA) ha fracasado, Mohamed VI le dio el pasado año el golpe de gracia virando hacia el Sahel y el África Central. El Magreb sin duda está arabizado, pero fundamentalmente no es árabe: es amazigh o bereber, como se decía antes. Y el “fantasma” amazigh, que nunca ha perdido sus raíces, está despertando de su letargo conformándose a medio y largo plazo como un poderoso actor político al margen de fronteras y de estados. La amazighidad recupera su historia y se proyecta hacia el futuro.

Feliz Año Nuevo, Asggas Amaynu 2968

Haya salud.

Visto.

 

2 comentarios sobre “Yennayer 2968. Año Nuevo Amazigh

  • el 14/01/2018 a las 19:07
    Permalink

    Historia escrita por desinteresados. Ni afán de estar a lado de poderosos, ni por interés material. Necesitamos saber verdaderamente la historia real, para que los pueblos construyan su destino libremente.

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Comentarios cerrados.